DestacadosEconomía y Finanzas

Informe de la UCA: la precarización y el autoempleo ganan terreno frente al empleo de calidad

La solución de fondo exige un incremento real de la productividad económica

Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) advierte que la tasa de desocupación ya no es un indicador suficiente para evaluar la salud del mercado laboral en el país.

El verdadero problema actual no radica en una destrucción masiva de puestos de trabajo, sino en el avance sostenido de la precarización laboral, la informalidad y el autoempleo, fenómenos que terminan ocultando la falta de puestos de calidad.

El deterioro del escenario laboral se manifiesta en un modelo donde más personas logran insertarse en alguna actividad, pero bajo condiciones desfavorables y con ingresos bajos. A diferencia de crisis históricas anteriores donde el desempleo era el principal termómetro, hoy la estructura social del trabajo sufre un resquebrajamiento debido a que la economía genera principalmente ocupaciones de baja productividad en el sector micro informal y por cuenta propia.

Puestos calificados que se destruyen

Esta situación se ve impulsada por un cambio en los sectores que lideran el crecimiento económico. Mientras que en décadas pasadas la industria, el comercio y el transporte eran los grandes motores que absorbían mano de obra, en los últimos años el dinamismo se concentró en las actividades primarias, las finanzas y la minería, sectores que tienen una capacidad mucho más limitada para generar empleo directo y masivo.

El fenómeno genera un derrame muy dispar a nivel geográfico, donde las provincias mineras y energéticas muestran mejores niveles de empleo formal que en años anteriores, pero sin la fuerza necesaria para revertir la tendencia nacional.

Los especialistas de la UCA señalan que los puestos calificados que se destruyen en los centros industriales difícilmente puedan ser absorbidos por estos nuevos sectores ganadores, cuya reconversión requiere plazos extensos.

Frente a este panorama, los investigadores concluyen que las modificaciones legislativas como la reforma laboral difícilmente puedan resolver la informalidad por sí solas.

La solución de fondo exige un incremento real de la productividad económica que permita transformar el crecimiento en empleos protegidos, estables y con salarios dignos, disminuyendo las profundas brechas sociales existentes.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior