Rescatista santiagueño que integra brigada de Salta aguarda el llamado para marchar a Venezuela
Marcelo Sialle es un policía retirado que se unió al grupo USAR Los Infernales, uno de los que aguarda el llamado para acudir al país caribeño golpeado por el doble terremoto.

Marcelo Sialle es un rescatista especializado de Santiago del Estero que forma parte del grupo Grupo USAR 16 de Los Infernales, que pertenece a los Bomberos Voluntarios de Campo Castañares, en Salta, quien se encuentra en alerta por un probable llamado en auxilio de las víctimas del doble terremoto en Venezuela.
“Esta ha sido la última brigada acreditada y a la que me uní después de haberme retirado de las fuerzas de seguridad policial de Santiago del Estero. Esta es mi función hoy, como componente activo de la brigada USAR, que son unidades de búsqueda y rescate urbano ante un desastre natural o provocado por el hombre. Cada brigada USAR, ya sea liviana, mediana o pesada, tiene cinco componentes. Uno de los componentes el administrativo logístico, búsqueda, rescate y médico”, explicó en Radio Nacional.
“Hoy los que están trabajando de esos cinco componentes son los de la parte administrativa, que se encarga de chequear toda la información que entra en la página de la oficina de coordinación de asuntos humanitarios, en donde se pone en alerta todas las brigadas del mundo y la más cercana va prestando colaboración, a medida que van siendo activadas”, agregó.

En el caso de Argentina señalo que ya se activaron tres brigadas USAR y la que forma parte se encuentra en alerta para relevar a las que ya se encuentran en Venezuela, de acuerdo a las directivas.
Sialle indicó que como parte del entrenamiento previo, las brigadas son monitoreadas en simulacros de grandes catástrofes, aunque nada se compara a la magnitud de Venezuela. “Se buscan estructuras colapsadas, se hacen trabajos de búsqueda, ubicación, localización, normalmente eso se hace con los perros. Una vez que está localizada la víctima, entra la fuerza de tarea a hacer la excarcelación, que sería sacar a la víctima. Y para eso se utiliza logística especializada, porque hay que penetrar, romper, butronar, hay que levantar estructuras como vigas pesadas”, describió.
El especialista sostuvo que una vez que se hace contacto con la víctima, se debe tratar de compensarla, inmovilizarla y sacarla de lugar.
En cuanto a la preparación previa para semejante tarea, explicó que “todo equipo de élite de brigadas USAR debe estar física y psicológicamente muy bien entrenado, hay factores que obviamente influyen en esto, pero sabemos a lo que nos vamos a enfrentar a esa crudeza”.
“La parte física es la parte más importante –subrayó-. Básicamente uno tiene que estar en períodos operacionales de entre 6 y 8 horas, y después toca la parte psicológica. Nosotros sabemos que podemos llegar a hacer contacto con la víctima y los resultados no pueden ser los mejores. Pero bueno, para eso nos entrenamos psicológicamente, para hacer un buen bloqueo mental en caso de las frustraciones y seguir adelante porque en esto sabemos que podemos toparnos con la situación más cruda que nos podamos imaginar”.
También destacó que el desafío es llegar hacia la persona aprisionada y todavía con vida, sin provocar un nuevo colapso: “La parte más importante es la localización, en donde se utiliza a los ejemplares caninos. La víctima puede estar debajo a 7, 8 metros y lo importante es cómo juegan en contra las corrientes de aire”.

“Las corrientes de aire internas hacen que una chimenea a lo mejor pueda salir en una diagonal a 15 metros de donde realmente está la víctima y se comienza con el proceso de remoción de escombros y se va bajando. Y se tiene que volver largar el perro, pero hay situaciones en donde la chimenea es buena, la localización es exacta, pero para llegar al paciente la remoción de escombros muchas veces debe ser manual y hay veces que uno tiene que meter mototronzadora, cortar la viga, en el medio puede haber chapas, estructuras livianas, puede haber una burbuja y tener que hacer un butronado sucio hacia abajo y las horas pasan. Y uno no sabe en qué situación real se encuentra la víctima. Muchas veces, lamentablemente, ha pasado que se ha localizado a una víctima viva y a la hora del rescate se corta”.
También consideró clave tranquilizar a las personas aprisionadas y que están desesperadas: “Una vez que el rescatista hace contacto con la víctima, porque puede ser por llamado y escucha, el rescatista de afuera pregunta si hay alguien con vida y si responden desde abajo, normalmente el rescatista no deja de tener el contacto auditivo y empieza un canal de preguntas para tranquilizar a la víctima sin asegurarle el tiempo que vamos a demorar en la excarcelación, pero sí tranquilizarla y hacerle saber que se va a hacer todo el esfuerzo posible para sacarla de esa situación”.
En otro momento, Sialle se refirió al tiempo que pueden sobrevivir las víctimas: “Los milagros existen, pero hay que estar en el lugar y con el perro indicado, porque normalmente puede darse alguna situación en donde hay una gran burbuja de aire, en colapso en V, por ejemplo, y tengamos tres integrantes de una familia con vida”.
“Mientras haya buena corriente de aire interno que pueda hacer que el aire se vaya renovando y tengan tal vez una botella de agua, la probabilidad de supervivencia es alta. Lo único que hay que tener son los recursos para llegar”, añadió.
En cuanto a la posibilidad de ser convocados, aclaró que “no depende de nosotros, sino de Naciones Unidas, a través de la oficina de coordinación de asuntos humanitarios”.
Asimismo, subrayó la importancia de que Santiago del Estero homologue una brigada USAR “para que cuando tengamos algún tipo de desastre en nuestro país también tengamos la ayuda desde otras provincias. En esto hay que ser receptivos. Es muy importante que la tenga la provincia, porque en el medio hay actores que son muy importantes. Porque una provincia tiene que estar preparada con autoridades locales de la emergencia y sus evaluadores de daño, para poder sectorizar el sector que ha sido afectado. Entonces, es un gran trabajo entre Protección Civil, fuerzas de seguridad, ministerios y la verdad es muy largo el proceso de acreditación. De hecho, a nosotros en Salta nos ha llevado tiempo”.



