Pruebas genéticas clave: condenaron a 30 años a un hombre por cuatro ataques sexuales en Quilmes

Sebastián Abel Figueroa, de 40 años, fue condenado a 30 años de prisión por cuatro ataques sexuales y robos cometidos entre 2010 y 2013 en Ezpeleta Oeste. La investigación logró vincularlo con los hechos mediante el entrecruzamiento de perfiles genéticos.
La Justicia de Quilmes condenó a 30 años de prisión a Sebastián Abel Figueroa, considerado responsable de una serie de ataques sexuales y robos cometidos contra adolescentes y jóvenes entre 2010 y 2013.
La identificación del acusado fue posible gracias al Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte bonaerense. Una muestra obtenida en 2019 permitió establecer coincidencias con evidencias recolectadas en distintos episodios investigados años atrás.
El caso comenzó a tomar forma luego de una condena que Figueroa había recibido en 2016 por un hecho de abuso y privación ilegítima de la libertad ocurrido en 2015. Años después, una coincidencia genética permitió a los investigadores relacionarlo con otros ataques.
Cuatro ataques con características similares
Según estableció el Tribunal en lo Criminal N°1 de Quilmes, los hechos ocurrieron entre 2010 y 2013 y tuvieron como víctimas a adolescentes y jóvenes adultas.
En uno de los episodios, una joven de 18 años fue interceptada mientras se dirigía a su trabajo. El agresor la amenazó con un cuchillo, la obligó a caminar varias cuadras y posteriormente la sometió a un abuso.
En otro caso, una adolescente de 15 años fue engañada por Figueroa, quien la convenció de subir a una motocicleta. Luego la trasladó hasta una zona descampada, donde se produjo la agresión.
En abril de 2013, una adolescente de 13 años fue interceptada cuando se dirigía a la escuela. El acusado la habría amenazado con un arma, la llevó hasta un descampado y allí la sometió y le robó su teléfono celular.
El cuarto episodio ocurrió en diciembre de ese mismo año. Una joven de 18 años fue abordada cuando regresaba de realizar compras. El agresor la amenazó con un cuchillo y la llevó hasta un terreno baldío, donde cometió el ataque.
La genética fue determinante
Durante el juicio, los magistrados valoraron los testimonios de las víctimas, las pericias realizadas y, especialmente, la evidencia genética que permitió establecer el vínculo entre Figueroa y los distintos hechos.
La muestra genética del acusado, incorporada al banco de datos en 2019, fue comparada con evidencias obtenidas en las investigaciones y permitió individualizarlo como sospechoso en los cuatro casos.
Según fuentes judiciales, se trata de un caso inédito dentro de la Justicia provincial, debido a que la identificación y posterior condena del acusado se sustentaron en el entrecruzamiento de perfiles genéticos almacenados en el Banco de Datos Genéticos de la Suprema Corte bonaerense.
Figueroa permanece detenido en la Unidad Penal N°28 de Magdalena. Además, los investigadores no descartan que pueda estar relacionado con otros expedientes por delitos sexuales que todavía se encuentran en trámite.



