Fatpren denuncia censura e indigencia en Radio Nacional
La federación que agrupa a las organizaciones periodísticas cuestionó la manipulación de la cadena de emisoras estatales, que el gobierno libertario no pudo privatizar, pero que precariza de forma deliberada.

Trabajadores de prensa de Radio Nacional denunciaron a través de la Federación de Prensa de la República Argentina (Fapren) la profundización de la censura que el gobierno nacional impone en los medios públicos.
“El cercenamiento a la libertad de expresión llega a niveles delirantes como impedir una entrevista por una campaña provincial de vacunación pediátrica o prohibir que salgan al aire canciones de algunos artistas populares como Lali Esposito”, revelaron.
Indicaron que al eliminarse las direcciones de cada una de las emisoras provinciales de la radio pública, a través de una “coordinadora periodística de la gerencia de emisoras” ejercida por Lula Lupo -quien no ostenta ningún cargo formal– “se ha prohibido toda entrevista a funcionarios públicos, salvo que exista una autorización previa expresa de su parte”.
“De este modo, la dirección de Fernando Subirats y las Gerencias Periodística de Nicolás Yacoy y Artística de Fernanda Carbonell ejercen un silenciamiento sistemático de voces y programación local. El recorte de contenidos informativos y culturales propios de cada lugar de nuestro país encubre el saqueo de la Argentina, cercena la pluralidad de voces, cancela el debate público y vulnera el derecho a la información de nuestro pueblo”, cuestionó la federación encabezada por Carla Gaudensi.
Pero también se remarcó que a estas directivas se suma el congelamiento salarial desde 2024, “que nos encuentra hoy con un salario básico de $ 474.000, muy por debajo de la línea de la indigencia”.
Esta situación en aún más marcada en el interior del país, con cientos de contratos no renovados que diezmaron las plantillas de las emisoras que conforman la red radiofónica más grande del país. También se impuso de forma obligatoria programación de LRA1, en detrimento de la local, al tiempo que se levantaron todos los programas externos y en el contenido local se prohíbe el tratamiento de temas políticos. Además, hay emisoras que dejaron de transmitir en algunas de sus frecuencias por falta de mantenimiento de su equipamiento, como sucede con la AM 1.130 de Santiago del Estero, que salió de aire hace unos 5 años.
Fatpren reiteró: “Sin salarios dignos no hay trabajadores, sin trabajadores no hay medios públicos y sin medios públicos no hay democracia”.



