“Desastre potencial”: la advertencia de Donald Trump sobre un eventual conflicto entre Argentina y el Reino Unido por Malvinas
En el marco de una cumbre bilateral en Dublín con el primer ministro irlandés, el mandatario estadounidense calificó la disputa por la soberanía del archipiélago como un punto de tensión internacional y ofreció su mediación para evitar una escalada.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a incluir la cuestión de las Islas Malvinas en su agenda de política exterior al advertir sobre las graves consecuencias geopolíticas que generaría un eventual recrudecimiento del litigio de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido.
Durante un encuentro celebrado en Dublín junto al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, el líder norteamericano calificó la situación en el Atlántico Sur como un “desastre potencial” en caso de que ambas naciones no encaucen el reclamo territorial por vías diplomáticas y de negociación.
“Es un tema candente y un desastre potencial si no se maneja con cuidado. Queremos ver una resolución pacífica y estamos dispuestos a colaborar si las partes lo requieren”.
Los ejes de la declaración del mandatario norteamericano
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Alerta por escalada: Trump remarcó la necesidad de mantener la estabilidad geopolítica en el Atlántico Sur frente a eventuales roces diplomáticos o maniobras militares en la zona de exclusión.
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Ofrecimiento de mediación: El jefe de Estado estadounidense dejó abierta la posibilidad de articular un canal de diálogo tripartito para facilitar acercamientos entre Buenos Aires y Londres.
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Contexto geopolítico: Las declaraciones se producen en momentos en que la diplomacia argentina busca reactivar respaldos internacionales en foros multilaterales y profundizar el reclamo sobre la soberanía de las islas y los recursos naturales del área insular.
Repercusión en la diplomacia internacional
El pronunciamiento de Trump reaviva el debate sobre la postura de la administración estadounidense frente al histórico reclamo argentino, un asunto en el que Washington ha mantenido de forma sistemática una posición de neutralidad formal impulsando la resolución bilateral entre las partes.



