Más de 60 mil visitantes vibraron con la Abuela Carabajal y colmaron la capacidad hotelera santiagueña
La masiva llegada de visitantes superó ampliamente las reservas previas de hotelería en Santiago y La Banda.

El conglomerado de Santiago del Estero y La Banda vivió un fin de semana histórico impulsado por la multitudinaria celebración de la Abuela Carabajal en el barrio Los Lagos.
Esta festividad se convirtió en el gran motor turístico de la provincia y, junto a una nutrida agenda cultural que incluyó el Patio del Indio Froilán y la Feria de Upianita, atrajo a miles de personas. Según datos oficiales, el movimiento turístico y excursionista alcanzó a unas 60.000 personas, generando un impacto económico estimado de $6.000 millones, con un gasto promedio diario de $100.000 por visitante y una estadía promedio de dos noches.
La masiva llegada de visitantes superó ampliamente las reservas previas, que ya marcaban un sólido noventa por ciento, y terminó por completar el cien por ciento de la capacidad hotelera en la capital y La Banda.
El relevamiento arrojó que los turistas tuvieron una estadía promedio de dos noches, con un gasto diario que rondó los cien mil pesos por persona, consolidando a la provincia como un destino predilecto en el norte argentino.

Las Termas de Río Hondo funcionó como un complemento perfecto y mantuvo su jerarquía como polo de atracción. La ciudad termal registró un setenta y cinco por ciento de ocupación general.
El mayor interés se concentró en los alojamientos de cuatro y cinco estrellas, que rozaron el noventa por ciento de reservas, mientras que varios establecimientos tradicionales alcanzaron la ocupación total durante el fin de semana.

El turismo también se hizo sentir con fuerza en los destinos emergentes del sudoeste santiagueño. Villa Ojo de Agua y Sumampa reportaron un promedio del setenta por ciento en sus alojamientos. Por su parte, la Hostería Provincial de Villa La Punta fue otro de los puntos destacados al trabajar con su capacidad completamente colmada.
El atractivo de la cultura santiagueña y el termalismo demostró no tener fronteras. El flujo de visitantes estuvo compuesto por un público marcadamente federal que llegó desde diversos puntos del país, pero también sorprendió la presencia de turistas internacionales. Viajeros del Mercosur, Estados Unidos y países europeos se sumaron a la festividad, afianzando el evento y la marca provincial en el mercado global.



