Milei en su laberinto… entrando en zonas de turbulencias
Un análisis sin recetas, con mirada propia del politólogo santiagueño Diego Alberto Navarro.

Por Diego Alberto Navarro (*)
No me alcanza con explicar lo que le pasa a Milei solo por la Fed, por las guerras o por el contexto internacional. Todo eso influye, claro. Pero hay una parte central que es argentina, doméstica, de modelo. Y ahí está el verdadero laberinto. Porque cuando el viento de frente global te agarra con una economía frágil, sin reservas y con una sociedad agotada, el problema deja de ser el viento y pasa a ser el barco.
Y ahora, encima, hay una pieza que puede ser la más peligrosa de todas: el DNU 70/2023 está a un voto de caer en Diputados. Y si cae, no cae solo un decreto. Cae la piedra basal de todo el experimento.
Te lo explico paso a paso.
EL DETONANTE EXTERNO
La Fed subió las tasas al 3,75%-4%. Las guerras dispararon el petróleo arriba de USD 118. Los capitales huyen de los emergentes. Argentina queda expuesta, como siempre. No es el único factor, pero es el viento de frente que hace todo más difícil.
EL GOLPE LOCAL
El riesgo país escaló a 650 puntos básicos, su nivel más alto del año. Solo en los primeros dos días de octubre acumuló un aumento de 43 unidades (+7,1%). El Merval cayó 3,2% y los ADR argentinos se desplomaron hasta 5,5%. Un dato que me parece clave: la mayor parte de esa suba responde a factores propios, no solo a lo que pasa afuera. El contexto global fue el detonante, pero el combustible lo puso la economía argentina.
LA RECESIÓN QUE MILEI NIEGA
El PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre. El desempleo subió al 7,9%, el nivel más alto de la gestión, y la pobreza trepó al 32,3% en el primer semestre, 4,1 puntos más que en el semestre anterior. Son millones de personas que se sumaron a la pobreza en poco tiempo. Milei dice que los indicadores están arrojando cualquier cosa, pero los números no mienten. La economista Alejandra Scarano lo dijo sin filtro: “El presidente parece estar bastante peleado con la realidad”.
EL MODELO ANTI-INDUSTRIAL
Acá está, para mí, el corazón del problema. El agro (+40%), la minería (+16%) y las finanzas (+19%) crecen. La industria, en cambio, acumula una caída del 8% y perdió 86.500 puestos registrados en un año. Más de 30.000 empresas cerraron y se perdieron 90.000 empleos.
El dato más preocupante: de los 8 sectores que más crecieron en la era Milei, 6 perdieron puestos de trabajo. Minas y canteras creció 16% pero perdió 5.200 empleos registrados. Eso no es desarrollo, es crecimiento sin trabajo. Una sociedad no se sostiene solo con exportaciones; necesita industria, comercio y construcción para que la rueda gire.
EL DNU 70/2023: LA PIEZA QUE PUEDE VOLAR TODO POR LOS AIRES
El DNU 70/2023 fue el primer gran movimiento de Milei al asumir. 366 artículos. Derogó la Ley de Alquileres, desreguló la medicina prepaga, eliminó la Ley de Tierras, habilitó privatizaciones. Es la base sobre la que se construyó todo el andamiaje desregulador del gobierno.
El Senado ya lo rechazó en marzo de 2024. Quedó vigente solo porque en Diputados nunca estuvieron los votos para voltearlo. Pero ahora el escenario cambió.
La Corte Suprema revocó un fallo que había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU, el que derogaba la Ley de Tierras. Argumentó que el CECIM La Plata no tenía legitimación para accionar. En la práctica, esto dejó vigente la derogación de la Ley de Tierras. Pero lo que la Corte le dio por un lado, se lo puede quitar por otro. El fallo reavivó el debate sobre la validez de todo el DNU.
La oposición ya está firmando el pedido de sesión especial para el 15 de octubre. Unión por la Patria, Provincias Unidas, la Coalición Cívica y el Frente de Izquierda. Si logran el quórum de 129 bancas, el DNU 70 cae definitivamente. Y desde el oficialismo ya evalúan alternativas para blindarlo.
¿Qué significa que caiga? Volvería a regir la Ley de Alquileres, con sus plazos de tres años y ajustes semestrales. Volvería el control de precios sobre la medicina prepaga. Se caerían las privatizaciones, la apertura de cielos, la desregulación del internet satelital. El propio gobierno lo admite: “Por eso no es opción para nosotros que se caiga el DNU”.
EL ESCENARIO POLÍTICO: 14 DÍAS CLAVE
En el oficialismo hablan de “14 días clave”. El Gobierno no tiene margen de error. La única forma de bloquear la derogación es con el apoyo de los aliados. Y los aliados no dan nada gratis. Santilli se reunió en París con los 12 gobernadores que acompañaron la comitiva. Les pidió apurar los acuerdos electorales. La respuesta de varios fue directa: “¿Qué ofrecés?”.
El Gobierno evalúa reflotar la Ley de Tierras en el Congreso para blindar el DNU y evitar que la oposición lo derribe completo. Pero es una jugada riesgosa: Patricia Bullrich ya admitió que “fue apresurado” haber llevado el capítulo de tierras en el proyecto de propiedad privada, dejando al descubierto las diferencias internas en el oficialismo.
Mientras tanto, en Diputados ya hay diputados misioneros que votaron con Milei y ahora acompañarán la sesión contra el DNU. “Le dimos dos años de crédito”, dijeron. Traducción: el crédito se agotó.
BRASIL DEFINE EL TABLERO REGIONAL
Este domingo Brasil va a las urnas. Lula y Flavio Bolsonaro, empate técnico. En un eventual balotaje estarían codo a codo: 47,6% vs 47,7%, prácticamente un empate. Milei se metió de lleno en la campaña brasileña. Si gana Bolsonaro, el liderazgo de la derecha regional se le escapa a Flavio. Si gana Lula, Milei pierde su contradictor dialéctico. En cualquier caso, sale debilitado.
TRUMP: DE AS DE ESPADA A LASTRE
Elecciones de medio término el 3 de noviembre. Trump con 37% de aprobación y más del 60% de rechazo. Posible derrota en ambas cámaras. Si pierde el Congreso, Milei queda sin respaldo financiero justo cuando más lo necesita.
EL PAPA LEÓN XIV
Llega del 8 al 11 de noviembre. Conservador en las formas, pero crítico de la inteligencia artificial y de la cuarta revolución industrial. Su agenda incluye pobres, trabajadores y presos. No va a hablar de superávit fiscal. Va a hablar de una “Argentina herida”. Milei quiere la foto, pero el mensaje del Papa no es el mensaje del Gobierno. Kicillof ya se anticipó y se muestra sintonizado.
EL HARTAZGO SOCIAL SEGÚN LAS CONSULTORAS
Acá no hay un solo número. Hay varios, y todos apuntan en la misma dirección. No es una encuesta aislada: es un patrón que se repite en distintos sondeos y en distintas consultoras. Te muestro lo que dicen, una por una.
Equipo Mide midió el humor social a fines de septiembre. El dato más contundente: el 55% de los argentinos considera que el sacrificio económico “no valió la pena”. Solo el 19% responde que sí valió, y un 14% dice que valió “en parte”. El 58% afirma que está peor desde que asumió Milei, contra un 21% que dice estar mejor. La desaprobación de la gestión escaló al 59%, el registro más alto desde que llegó al poder. Y un dato que duele: el 52% cree que Milei no merece un segundo mandato, mientras que solo el 33% apoya su reelección.
Zuban Córdoba y Asociados relevó a 2.000 personas entre el 16 y el 19 de septiembre. Su medición es todavía más dura: el 63,6% desaprueba la gestión de Milei, con solo un 35,3% de aprobación. La desaprobación subió 1,3 puntos respecto de agosto. El Presidente registra una imagen negativa de -61,8%, mientras que Axel Kicillof, con -51,3%, aparece como el dirigente con mejor imagen positiva del arco opositor.
Synopsis encuestó a 1.585 casos a nivel nacional. Su dato más revelador no es la intención de voto, sino el estado de ánimo: el 57,7% busca un cambio de rumbo respecto de lo que está ocurriendo en el país, contra un 36% que se inclina por la continuidad. El núcleo duro de apoyo a Milei cayó al 12,4%. Y aunque el Presidente conserva un 37,2% de adhesión electoral, su rechazo total alcanza el 57,7%.
Trends midió en enero de 2026 y ya mostraba un patrón que después se confirmó: el 40% de los encuestados no llegaba a fin de mes, un 32% llegaba “con dificultad”, y el 59% había reducido su consumo respecto del año anterior. La paradoja que señalaba esa encuesta —ajuste duro pero Milei competitivo en un balotaje— hoy se está desdibujando.
Lo que me parece más interesante es que, pese a todo, Milei conserva un nivel de aprobación superior al que tenían Macri y Alberto Fernández a esta misma altura de sus gestiones. Synopsis lo señala: 35,6% de valoración positiva contra el 27% de Macri y el 17,5% de Alberto. Eso no es un dato menor. Significa que el piso del oficialismo no se derrumbó. Pero el techo es bajo, y la diferencia entre piso y techo se achica.
En resumen: las consultoras no muestran un gobierno derrotado, pero tampoco uno reelecto. Muestran una sociedad agotada, que mayoritariamente dice que está peor, que no cree que el sacrificio haya valido la pena, y que busca un cambio. Esa es la foto que devuelven los sondeos. La película se va a definir cuando la economía empiece a mostrar —o no— signos de recuperación real en el bolsillo de la gente.
LA FOTO QUE DEVUELVEN LOS SONDEOS
Acá es donde la cosa se pone espesa. Porque diversos sondeos publicados en las últimas semanas coinciden en un diagnóstico incómodo para el Gobierno: el escenario electoral está abierto y es de máxima paridad. No hay un ganador claro. Hay un empate que se repite.
Synopsis midió intención de voto por espacio político y el resultado fue un empate técnico: La Libertad Avanza 33,6% contra el peronismo 32,7%. La diferencia es de solo 0,9 puntos, dentro del margen de error. En un balotaje Milei-Kicillof, el Presidente obtiene 43,1% contra 42%; frente a Massa, 43,1% contra 38,8%.
Zuban Córdoba midió los espacios políticos y ubicó al peronismo primero con 34%, seguido por La Libertad Avanza con 30,1%. El PRO obtiene 5,8% y el Frente de Izquierda 4,6%. Un 10,9% no sabe y un 14,6% se distribuye entre otras alternativas.
Trends reveló un empate técnico en un eventual balotaje entre Milei y Kicillof. El gobernador bonaerense es, por lejos, el elegido por la mayoría de quienes quieren votar al peronismo contra Milei en 2027.
En los escenarios de balotaje, la paridad se repite. Frente a Kicillof, los sondeos muestran diferencias de uno, dos o tres puntos. Frente a Cristina, la ventaja de Milei se estira un poco más. Frente a Massa, el margen es algo mayor. En todos los casos, el porcentaje de votos en blanco y de indecisos es altísimo: entre el 11% y el 15% del electorado no se inclina por ninguno de los dos. Eso significa que la elección, hoy, no está definida.
Lo que me parece más revelador es que cerca del 60% de los argentinos quiere un cambio de gobierno en 2027. En algunas mediciones es 57,7%. En otras, 61,5%. La mayoría del electorado no está buscando continuidad. Y eso, para un oficialismo que se juega la reelección, es una señal de alerta que no se puede ignorar.
En resumen: la foto que devuelven los sondeos no es la de un gobierno derrotado, pero tampoco la de un gobierno reelecto. Es la foto de una elección abierta, con un oficialismo competitivo pero lejos de la comodidad. La película se va a definir en los próximos meses, cuando la economía empiece a mostrar —o no— signos de recuperación real en el bolsillo de la gente.
LOS ESCENARIOS POSIBLES
- A) Recuperación y reelección. La economía rebota, la inflación baja, el riesgo país cae y Milei capitaliza. Gana con comodidad.
- B) Empate y balotaje. La recuperación es tibia y todo se define en segunda vuelta. El escenario más probable según las encuestas.
- C) Derrota. La recesión se profundiza, la pobreza sigue subiendo, el DNU cae, el peronismo capitaliza el descontento. Milei pierde.
- D) Cisne negro. Crisis global, corrida cambiaria, escalada de guerra. Todo se redefine.
CONCLUSIÓN: ¿MILEI SALE DEL LABERINTO?
Milei está en su laberinto. No es un laberinto sin salida. Tiene el Congreso, tiene poder de fuego del Banco Central, tiene la batalla cultural y tiene una oposición dividida. Pero también tiene un 52% que dice que no merece la reelección, un 58% que está peor, una economía que no genera empleo, y ahora un DNU 70 que puede caer en cualquier momento.
Ese DNU es la piedra basal de todo. Si cae, no solo vuelven la Ley de Alquileres y los controles de prepagas. Cae el relato fundacional de que Milei gobierna por decreto porque el Congreso no lo deja. Cae la narrativa de que el ajuste es inevitable. Cae, en definitiva, el andamiaje jurídico sobre el que se montó todo lo demás.
La salida del laberinto no depende de Trump, ni de Brasil, ni del Papa. Depende de que la gente sienta la recuperación en el bolsillo y de que el Gobierno logre blindar su decreto fundacional antes del 15 de octubre.
Si logra las dos cosas, puede ganar en 2027. Si falla en cualquiera de las dos, el laberinto se lo come.
¿Vos qué pensás? ¿Milei sale del laberinto o se pierde adentro? ¿Se cae el DNU 70? ¿Podrá ganar en 2027? ¿El Papa incomoda o ayuda?
(*) Docente, Politologo, Consultor de Opinión Pública.



