Una nueva plataforma de “autos compartidos” llega al país y Santiago del Estero
BlaBlaCar expande su presencia en América Latina. El auto compartido es una alternativa de movilidad gracias a la cual usuarios particulares comparten un mismo trayecto y los gastos derivados del viaje.

BlaBlaCar, la plataforma de auto compartido (“carpooling”) anunció su llegada a la Argentina, como parte de un ambicioso plan de crecimiento global de la compañía en ocho nuevos países en América Latina, que suman a Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.
El auto compartido es una alternativa de movilidad colaborativa, en la que varias personas particulares (conductores y pasajeros) comparten vehículo para realizar un mismo trayecto en común y compartir los gastos del viaje. En su difusión de prensa se aseguró que también llegará a Santiago del Estero.
La plataforma optimiza y facilita la conexión entre usuarios conductores que publican sus asientos vacíos en trayectos que ya tenían pensado realizar con otros usuarios que necesitan desplazarse al mismo destino de una forma más directa o económica a la que pueden ofrecer otras formas de viajar. La distancia media de los trayectos de BlaBlaCar ronda los 200-300 kilómetros.
BlaBlaCar ya está presente en 21 países, con más de una década de viajes compartidos en Brasil y México.
Desde su creación en Francia en 2006, BlaBlaCar ha tenido una ambición clara: democratizar los viajes compartidos haciéndolos más accesibles, económicos y sociales. Dos décadas después, la plataforma está presente en 21 países y ha construido una comunidad global de más de 29 millones de usuarios únicos activos al año.
La plataforma de movilidad compartida llega a la Argentina tras el éxito consolidado en mercados de Latinoamérica como Brasil y México, en los que lleva operando más de 11 años. De hecho, Brasil es un ejemplo claro de la escalabilidad del modelo carpooling. Desde su llegada en 2015, el país vecino se ha convertido en el segundo mercado más grande de trayectos compartidos para BlaBlaCar sólo por detrás de la India. Actualmente cuenta con
Más de 5 millones de usuarios únicos activos al año en el país y aproximadamente el 80% de los viajes en autocompartido allí cubren rutas que no cuentan con otra alternativa directa de transporte que no sea el vehículo particular, lo que refuerza al carpooling como una solución complementaria al sistema tradicional.
Una alternativa de movilidad ante el alza del precio de los combustibles y para la conexión de zonas rurales
Ante el contexto actual de alza sostenida en el precio del combustible en el mundo -en Argentina aumentó un promedio de 83% en lo que va del año (datos sumados según un relevamiento de los precios de YPF)- el auto compartido se posiciona como una alternativa económica y eficiente para desplazamientos de larga distancia y entre ciudades.
La media de pasajeros por viaje que reservan en BlaBlaCar es de 2,1 pasajeros y actualmente llenar el tanque en Argentina cuesta un promedio de 80.000 pesos por vehículo, por lo que al compartir los gastos del desplazamiento entre todos los viajeros, el conductor puede ahorrar de media más de la mitad del costo total del trayecto.
“Estamos muy emocionados de lanzar BlaBlaCar en Argentina y dar a los más de 45 millones de habitantes del país una opción de movilidad económica y accesible, sobre todo ante el incremento actual en el precio del combustible. En los 21 países en los que operamos estamos observando cómo cada vez más conductores se suman al uso del coche compartido por el ahorro y nos alegra acercar esta alternativa de economía colaborativa a los argentinos y argentinas”, afirma Nicolas Brusson, co-fundador y CEO de BlaBlaCar.
El carpooling es un agente clave en la conectividad territorial, proporcionando y desbloqueando conexiones directas a pueblos y ciudades más pequeñas o aisladas, que no tienen alternativas al uso del auto particular. Esto es un factor clave para la llegada de BlaBlaCar a Argentina por su gran extensión geográfica y sus más de 600 ciudades con menos de 10.000 habitantes. La movilidad compartida beneficia a entornos suburbanos y rurales en los que el vehículo privado sigue teniendo un gran peso en los desplazamientos diarios.



