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Raid mortal de policías: “Por ahora no podemos dar por cierto que el conductor haya tenido una convulsión”

Uno de los querellantes de la causa contra dos policías de Infantería que atropellaron y mataron a una pareja en Lugones y Antenor Álvarez sostuvo que en los próximos meses se podría concluir la investigación.

El abogado querellante Franklin Moyano sostuvo que por ahora no está probado que el policía Jonathan Alexis Giménez sufriera una convulsión epiléptica al atropellar y matar a una pareja y dejar varios heridos, en un raid mortal con una combi de la Guardia de Infantería. Esta semana ese chofer y su acompañante, Nahuel Osvaldo Salto, fueron excarcelados por la jueza María del Huerto Bravo Suárez.

 

Sin embargo, ambos siguen imputados por el siniestro vial ocurrido el 18 de junio en Antenor Álvarez y avenida Lugones, que provocó la muerte de Yohana Ibáñez –que estaba embarazada- y Sergio Gordillo y dejó gravemente herida a su hija, además de lesiones al motociclista Miguel Debs.

 

Moyano resaltó que, pese al beneficio de la libertad, “los dos van a seguir implicados en la causa” y sostuvo que “la jueza ha valorado algunas cuestiones interesantes y ha dicho que si bien van a seguir con la causa, se podían dar algunas medidas que sean menos graves que tenerlos presos”.

 

En ese sentido indicó que sobre Giménez y Salto pesan “prohibiciones de acercamiento, una fianza, la obligatoriedad de tener que presentarse periódicamente a la comisaría de su domicilio, así que bueno, esa fue una resolución que obviamente a nosotros no nos gusta porque entendíamos de que era correcto lo que había dicho el fiscal para pedir la prisión preventiva. Pero bueno, entendemos y respetamos la decisión judicial, por supuesto”.

Los policías acusados: Jonathan Giménez y Nahuel Salto.

El letrado dijo que el fiscal Mauricio Abramczuk consideró riesgos procesales por tener en cuenta que ambos son policías “y al soltarlos como 20 testimonios se podían entorpecer, pero la jueza ha dicho que era preferible resguardarlos con una prohibición de acercamiento”.

 

Por otro lado indicó que aún hay pericias que pendientes, como la accidentológica que realizó Gendarmería Nacional y algunos testimonios respecto a la salud que yo había planteado, sobre una posible convulsión y demás. La verdad que está muy avanzada la causa y creo de que en los próximos meses tendremos ya una conclusión de por lo menos la investigación”.

 

Moyano ahondó que el conductor “ha demostrado que tenía un diagnóstico presuntivo de estas convulsiones, no frecuentes, y que siempre se han dado cuando dormía. Por lo tanto, si bien no tenemos una pericia médica que determine la posibilidad de que él haya tenido un ataque convulsivo en ese momento, lo que se ha consultado con algunos médicos es que es imposible determinar. Por lo tanto, por ahora no podemos dar por cierta esa teoría del caso”.

 

Sobre los antecedentes de esas convulsiones que refirió el propio abogado defensor de Giménez, el querellante ratificó que “había tenido dos episodios previos, hace un par de años. Pero él fue medicado para prevenir esos episodios”.

Imagen de seguridad de la combi policial segundos antes de embestir a los motociclistas, en Lugones y Álvarez.

En relación con esto, consideró que era un riesgo que continuara al mando de un vehículo: “Esa es la pregunta que todos nos hacemos. Es extraño, la verdad. Según él, le comunicó de esto a sus jefes, pero según esas autoridades no tenían un pedido formal. Son cuestiones que que se encuentran medio grises en este ámbito”.

 

“Creo que hay un grado de irresponsabilidad en que si efectivamente tenía esa enfermedad siguiera manejando, porque significa un peligro que lo haya lo hecho en su calidad de funcionario o de ciudadano común y corriente al mando de su auto particular. Pero bueno, veremos qué puede aprobar”, acotó.

 

Moyano también se refirió a la suerte corrida por los hijos de las víctimas, entre ellas una niña de 8 años que esa noche los acompañaba a bordo de la motocicleta, para solicitar un turno en el Cepsi por un examen oftalmológico que le requerían en la escuela. “Se encuentran bajo la tutela de una tía designada provisoriamente para que esté al cuidado de ellos hasta tanto se llame un tutor definitivo”.

“Lamentablemente han perdido a su papá y a su mamá. No están bien, recuérdese que son todos muy niños. Están en un período de duelo en el que necesitan mucha contención, asistencia y demás. Es un movimiento familiar inmenso el que se está haciendo para que ellos puedan continuar en la escuela. Hay un niño, un bebé de 2 años. La verdad que es tristísimo lo que está viviendo esa familia”, lamentó.

 

Sobre la niña sobreviviente, añadió que “fue dada de alta y está haciendo algunas rehabilitaciones requerida, pero no ha sido necesaria una intervención porque se ha podido soldar esa parte de hueso que estaba dudosa. Pero bueno, por suerte están todos bien”.

 

Por último, sobre la marcha de la causa indicó que “faltan algunos testimonios y yo creo que ya estaría pronta a concluirse”.

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