Qué es la “maldición del Ranking FIFA” y por qué preocupa a la Selección Argentina
Con la derrota de Francia y el empate de España, el equipo que dirige Lionel Scaloni recuperó el primer lugar.

El universo del fútbol está repleto de mitos, cábalas y estadísticas que, con el paso del tiempo, se transforman en verdaderas leyes no escritas. Una de las tendencias más temidas y comentadas en la antesala de cada Copa del Mundo es la famosa “maldición del Ranking FIFA“, un fenómeno estadístico que sostiene que ninguna selección que llega al torneo como la número uno del escalafón mundial logra coronarse campeona.
Con el reciente ascenso de Argentina al liderazgo global en tiempo real y a falta de la última actualización el 10 de junio, este dato histórico vuelve a encender los debates sobre si es una ventaja o un peso contraproducente.
Esta regla se mantiene invicta desde que el sistema de clasificación de la máxima entidad del fútbol fue introducido oficialmente en 1993. El primer antecedente directo ocurrió en el Mundial de Estados Unidos 1994, donde Alemania llegó en el puesto uno, pero el campeón terminó siendo Brasil, que inició el torneo en la tercera posición.
Cuatro años más tarde, para Francia 1998, el propio Brasil asistió como el líder absoluto del ranking y cayó de manera contundente en la final ante el local, Francia, un equipo que llamativamente levantó el trofeo llegando desde el puesto 18 del escalafón.
La tendencia no dio tregua en el nuevo milenio. En la Copa del Mundo de Corea-Japón 2002, Francia defendía su corona desde el puesto uno, pero quedó eliminada en primera ronda sin marcar goles; el título se lo llevó Brasil, que marchaba segundo. En Alemania 2006, nuevamente Brasil llegó en lo más alto del ranking y se despidió en cuartos de final, permitiendo la consagración de una Italia que arrancó el torneo en la decimotercera posición del listado.
Para el Mundial de Sudáfrica 2010, Brasil repitió su llegada como número uno pero volvió a tropezar en cuartos, abriendo el camino para el primer título de España, que ocupaba el segundo lugar. Cuatro años después, en Brasil 2014, fue España la que ostentaba el puesto uno y sufrió una histórica eliminación en la fase de grupos; la campeona fue Alemania, que llegó a la cita en el segundo escalón.
Los últimos antecedentes ratifican plenamente este mito. En Rusia 2018, Alemania arribó al certamen como la líder del ranking y protagonizó una decepcionante eliminación en primera fase, coronando a una Francia que figuraba en la séptima posición. Finalmente, en el Mundial de Qatar 2022, Brasil llegó una vez más en el puesto uno y quedó afuera en cuartos de final ante Croacia, rompiendo el maleficio una Alemania que, según la planilla oficial de la imagen image_e0cdc4.png, figuraba en la tercera colocación general antes de la competencia.
Con este panorama, mirar a todos desde la cima del mundo se convierte en un desafío de doble filo para los dirigidos por Lionel Scaloni. La estadística demuestra que sostener el liderato en la previa de la cita máxima es una carga histórica sumamente pesada, y el gran objetivo de la Albiceleste será reescribir los libros de historia para transformarse en el primer seleccionado capaz de quebrar esta racha negra.
Fuente: El Gráfico



