Miles de personas coparon las calles de Buenos Aires en una nueva Marcha del Orgullo: música, diversidad y reclamos

Bajo la consigna “Frente al odio y la violencia: más orgullo y unidad”, miles de personas participaron de una nueva edición de la movilización en la Ciudad de Buenos Aires. Hubo espectáculos musicales, una feria con 400 emprendimientos y un documento colectivo con fuertes reclamos por los derechos de la comunidad LGBTIQ+.
La Ciudad de Buenos Aires volvió a teñirse de colores con una multitudinaria Marcha del Orgullo. Miles de personas se movilizaron para celebrar la diversidad, visibilizar las luchas del colectivo LGBTIQ+ y reclamar por el cumplimiento de derechos conquistados, en una jornada atravesada por la música, los encuentros y las expresiones de libertad.
La actividad, organizada por la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo, formó parte de la Semana del Orgullo y se desarrolló bajo una consigna contundente: “Frente al odio y la violencia: más orgullo y unidad”.
Uno de los momentos destacados fue la participación de Ángela Torres sobre el escenario principal. También se sumó Dua Lipa, quien envió un mensaje especial de apoyo a la comunidad argentina: “Hola, mi hermosa Argentina. Hoy quiero celebrar con ustedes y mandarles todo mi amor y apoyo en este día tan especial. Siempre voy a estar a su lado acompañándolos con todo mi orgullo y cariño”.

Música, artistas y una multitud que celebró la diversidad
Desde las 18, con la conducción de Diana Zurco, Franco Torchia y Ale Malem, comenzaron las presentaciones artísticas que acompañaron la jornada. La marcha partió desde Plaza de Mayo y tuvo su punto de llegada frente al Congreso de la Nación, donde se montó el escenario principal.
Pasadas las 21, los espectáculos convocaron a una multitud. Facu Mazzei hizo bailar al público y luego llegó el turno de Massacre, la banda liderada por Walas. También se presentaron DJ Jara, Tuli y Alan Lez, finalista de La Voz Argentina.
El cierre musical estuvo a cargo del coro Voz en Acción Showchoir, que interpretó el clásico “Soy lo que soy”. Otro de los momentos más esperados fue el tradicional “Beso a beso”, una expresión colectiva de afecto que ya forma parte de la identidad de esta celebración.

Una feria con 400 emprendimientos de todo el país
La jornada también tuvo un importante espacio para la producción independiente. La feria que acompañó la movilización reunió alrededor de 400 puestos de emprendedores llegados desde distintos puntos del país.
Allí se ofrecieron productos artesanales, remeras pintadas a mano, tejidos, accesorios, tatuajes temporales y propuestas gastronómicas. Para muchos participantes, el espacio representó también una oportunidad de encuentro, pertenencia y visibilidad.
La convocatoria reunió a personas de distintas generaciones, familias y grupos de amigos que se acercaron para compartir los recitales y acompañar los reclamos de la comunidad.

Los reclamos contra los discursos de odio y los recortes en diversidad
El cierre de la movilización estuvo marcado por la lectura del documento general elaborado por la Comisión Organizadora y consensuado por más de 60 organizaciones vinculadas a la diversidad sexual.
El texto puso el foco en el avance de los discursos de odio y cuestionó los recortes en las políticas públicas destinadas al colectivo. Además, reclamó la aprobación de una Ley Integral Trans, la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) y el cumplimiento de las normas vinculadas con la salud y los derechos humanos.
“No hay odio, violencia ni ataques que nos callen. Enfrentamos con nuestros colores a quienes odian: somos la marea diversa que inunda esta plaza”, expresaron desde la organización.
Entre las principales demandas también se incluyeron el acceso al trabajo digno, el cumplimiento del cupo laboral trans y el reconocimiento y respeto de las familias diversas.
A más de tres décadas de las primeras movilizaciones, la Marcha del Orgullo volvió a mostrar su capacidad de convocatoria y su doble dimensión: una celebración de la identidad y la diversidad, pero también un espacio de lucha para defender derechos y exigir que no haya retrocesos.




