Irán escala la guerra y amenaza con una “nueva estrategia” frente a Estados Unidos

Teherán respondió a la ofensiva estadounidense con acciones contra posiciones militares de Washington en Medio Oriente y elevó el tono de sus advertencias. El estrecho de Ormuz vuelve a estar en el centro de la tensión, mientras crece la preocupación por el impacto internacional del conflicto.
La guerra entre Irán y Estados Unidos atraviesa una nueva etapa de tensión. Los Guardianes de la Revolución informaron que las fuerzas iraníes actuaron contra posiciones estadounidenses en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y el Kurdistán iraquí.
La escalada se produjo luego de una nueva ofensiva de Washington sobre territorio iraní que, según las autoridades de Teherán, dejó 18 muertos y 68 heridos.
Irán anticipa una “nueva estrategia”
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezai, advirtió que su país modificará su estrategia frente a Estados Unidos.
“Pronto verán que la nueva estrategia de Irán en el campo de batalla, en la diplomacia y en la confrontación del bloqueo económico hará pedazos sus cimientos”, afirmó.
La declaración se conoció después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con una respuesta todavía más contundente si Teherán continúa enfrentando a las fuerzas de Washington.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
El estrecho de Ormuz se convirtió nuevamente en uno de los principales puntos de tensión.
La vía marítima, ubicada entre Irán y Omán, es fundamental para el comercio energético internacional. Antes de la guerra, por allí circulaba aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Irán mantiene restricciones sobre la navegación y sostiene que ningún buque podrá atravesar el estrecho sin autorización. Estados Unidos, por su parte, asegura tener un “control casi total” de la zona.
En medio de la disputa, Trump volvió a generar repercusión al plantear la posibilidad de cambiar el nombre del paso marítimo por “estrecho de Trump”.
El mandatario también aseguró que fuerzas estadounidenses participaron en tareas de desminado, una versión que Teherán rechaza.
Una boda terminó en tragedia
Uno de los episodios más graves ocurrió en el sur de Irán, donde una celebración de boda quedó alcanzada por la ofensiva estadounidense.
De acuerdo con las autoridades iraníes, cuatro personas murieron, entre ellas un niño, y otras 68 resultaron heridas.
El Ministerio de Exteriores de Irán calificó lo ocurrido como un “crimen de guerra” y acusó a Washington de atacar a civiles.
Estados Unidos rechazó esa acusación. El vocero del Mando Central estadounidense, Tim Hawkins, afirmó que sus fuerzas no atacan deliberadamente a civiles y responsabilizó a los Guardianes de la Revolución por sus propias acciones.
También hubo bajas entre las fuerzas iraníes
Las autoridades de Teherán informaron además sobre la muerte de integrantes de los Guardianes de la Revolución y de fuerzas paramilitares en distintos puntos del país.
En la provincia de Juzestán, siete personas murieron y otras ocho resultaron heridas. También fueron reportadas bajas entre las fuerzas iraníes en Kermanshah y en la isla de Lavan, en el Golfo.
Mientras tanto, dos petroleros resultaron afectados tras incidentes registrados en la zona marítima, aunque la autoría de esos hechos no fue reivindicada.
Una guerra con impacto internacional
El conflicto comenzó a fines de febrero con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que provocó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, durante el primer día de la guerra.
Desde entonces, la confrontación amenaza con extenderse por distintos puntos de Medio Oriente y mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Uno de los principales motivos de preocupación es el futuro del estrecho de Ormuz. Una interrupción prolongada de la navegación podría afectar el transporte mundial de petróleo y gas y generar consecuencias sobre los precios de la energía.
A pesar de la escalada militar, el presidente iraní Masud Pezeshkian manifestó que su país está dispuesto a considerar iniciativas diplomáticas para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
Por ahora, las amenazas continúan y Ormuz se mantiene como uno de los puntos más sensibles de una guerra cuyas consecuencias podrían extenderse mucho más allá de Medio Oriente.



