DestacadosEspectáculos

Sole Pastorutti: “Es una linda locura lo que nos tocó y nos toca vivir”

La cantante de Arequito brilló en el Festival Nacional de la Tradición en Añatuya, después de muchos años sin presentarse en escenarios santiagueños.

Soledad Pastorutti deslumbró con su show, con una versión más extensa que lo habitual, en su paso por el Festival Nacional de la Tradición, en Añatuya. En dialogo con la prensa, tras su presentación, recordó su anterior presentación en 1998, agradeció el apoyo del público y admitió que es un desafío visitar la tierra de la chacarera.

 

“Venía con mucha expectativa. Santiago del Estero es una de las provincias que menos visito con mi música y siempre digo que es todo un desafío venir por acá. Y cuando venía para aquí me puse a revisar porque no tengo muy buena memoria, más allá que haya estado, me puse a ver de qué se trata el festival, sobre Añatuya, algunos datos de la ciudad, y encontré un video mío de 1998 con Sixto Palavecino y fue muy emocionante”, reconoció.

“Estoy agradecida de haber dado el show que quería dar, un poquito largo para lo suele ser el festival, porque solemos hacer uno festivalero más cortito, pero nos jugamos más esta noche a estrenar y el público estaba super receptivo y no siempre pasa eso, más allá de que uno tenga un nombre y una trayectoria hay que subirse al escenario a demostrarlo. Así que gracias porque fue muy lindo lo que se vivió esta noche”, destacó.

 

Sobre los inicios de su ya extensa carrera, comentó: “Les parecerá rarísimo, pero cuando yo empecé a cantar hace 30 años, cada zona respetaba su identificación con ciertos géneros, entonces, cantar una chacarera siendo santafesina era todo una revolución. De hecho, en Santa Fe me miraban raro y aquí también, como diciendo ‘qué hace, en qué se metió’. Sin embargo, le debemos a la chacarera –y esto no es noticia- porque la revolución del folclore de los 90 empezó a surgir con nuevo compositores y composiciones. Un aire fresco que necesitaba nuestra música, porque venía muy bien pero no se estaba trasmitiendo en algunos lugares de generación en generación. Se había cortado esa línea”.

En ese sentido, resaltó que “me emociona venir acá porque sé que es un público que tiene ya sus artistas. Cuando un pueblo tiene mucha identidad, para los artistas que no somos locales es más difícil meternos en el corazón, siempre nos cuesta. Siempre cuento mi historia con Santiago y con Corrientes, que fue la última que logré visitar y tiene una identidad muy arraigada: uno va con respeto y despacito, pero fue maravilloso. Nos encontramos desde el corazón, eso es lo que vale, y me llevo muy buenos recuerdos”.

 

Sobre sus 30 años de trayectoria, reconoció que “me cuesta mucho mirar atrás y valorar porque soy una artista muy activa todavía y aún corro la zanahoria (risas). Pero creo que es un gran momento para mí, incluso más que los veinte que los festejé a lo grande. Son 30 y hay gente que empieza a verme desde la trayectoria, desde otro lugar, incluso con más seriedad que lo que yo me veo, a veces. Me cuesta mucho valorarme como artista, porque comencé siendo una niña, alguien que no conocía demasiado ni del medio artístico ni de la música”.

“Entonces –prosiguió-, de repente encontrarme con este festejo es para mí es no un milagro, porque hay mucho sacrificio y trabajo, me esforcé un montó y soy muy respetuosa del lugar que me dio el público, pero sí es todo una locura, ¿no? Para mí y toda la gente que está detrás de mí, porque no ha sido sola, por más que me hayan puesto este nombre: el público primero, por supuesto mi familia y después un equipo muy grande gente que trabaja y se emociona, y todavía nos contamos anécdotas y pensamos que es una locura lo que nos tocó y nos toca vivir: una linda locura”.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior