Imputan a dos empleadas de cadena de pinturerías por presuntas estafas millonarias
Están acusadas de realizar operaciones y desviar los fondos en provecho propio.

Dos empleadas de una cadena de pinturerías fueron imputadas por el supuesto delito de estafas, que habría consistido en el desvío de fondos de operaciones comerciales en su favor, según la acusación. Así lo confirmó el abogado querellante Felipe Villalba.
La empresa damnificada es Ikigai SAS, que es un centro de distribución de pinturas e insumos de construcción, que opera su canal minorista (retail) bajo el nombre de Colorshop.
“Esta querella va a solicitar que esta investigación se eleve a juicio”, afirmó Villalba, quien explicó que “a través de diferentes auditorías y constancias de stock se ha podido determinar que hubo un faltante de aproximadamente entre 10 y 11 millones de pesos, al momento de la denuncia”.
El letrado dijo que las empleadas infieles “realizaban transferencias que no impactaban en las cuentas correspondientes a la empresa”. En ese sentido amplió que también “hubo mucho faltante de mercadería porque realizaban las ventas, recibían el efectivo y lo hacían figurar en el sistema como transferencias que nunca impactaban, mientras hacían la entrega de pinturas y distintos elementos de la empresa”.
Villalba aclaró que las dos mujeres “llegaron en libertad al proceso, se las citó y se las imputó, ejerciendo el derecho de defensa y nosotros, como querella, acompañaremos todo el proceso adjuntando evidencia que nos resta producir, que no es mucha, para elevar la causa a juicio”.
Añadió que se trata de empleadas con antigüedad en la empresa, que eran de confianza para el propietario y “ellas mismas se controlaban porque las sucursales tenían una empleada y una encargada, o la misma vendedora era la encargada, como sucedió con una de las imputadas, a la que ascendieron y ella era la que se encargaba de controlar todo este tipo de operaciones de cobros, transferencias e impactos en las cuentas. O sea que realizaban las maniobras y ellas mismas se controlaban”.
Villalba precisó que las irregularidad se detectaron hace dos años y que el monto del perjuicio podría variar, de acuerdo a la auditoría externa y también la inflación registrada durante ese período.



