Escándalo por estafa de los autos: Zavalía cayó en Entre Ríos la fiscalía pone la lupa sobre Ramiro Petros

Una presunta estafa por casi $90 millones contra una concesionaria de Tucumán avanza con detenidos, un prófugo, vehículos todavía sin recuperar y una nueva línea investigativa que llega directamente a Santiago del Estero: la Fiscalía busca determinar si Ramiro Petros tuvo participación en la maniobra.
La investigación se concentra en operaciones realizadas en enero de 2025 en Line Up S.A., concesionaria ubicada sobre avenida Néstor Kirchner al 3900, en San Miguel de Tucumán. Según la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, los involucrados se habrían presentado aparentando una capacidad económica que no poseían y consiguieron la entrega de una Volkswagen Amarok Extreme 4×4, un Toyota Corolla y un Peugeot 208 Style.
Como medio de pago se utilizaron cheques correspondientes a INDI S.R.L. que posteriormente fueron rechazados por falta de fondos. El perjuicio denunciado fue estimado inicialmente en alrededor de $90 millones.
Uno de los principales investigados es José Benjamín Zavalía. La acusación le atribuye haberse presentado como comprador, haber retirado dos de los vehículos y haber intervenido en la utilización de los cheques entregados a la concesionaria.
El expediente tuvo un giro importante cuando la Justicia ordenó la captura nacional e internacional de los principales sospechosos. Zavalía finalmente fue detenido el 12 de septiembre en Gualeguaychú, Entre Ríos, cuando, según la información difundida sobre la causa, presuntamente se dirigía hacia Uruguay. Durante el procedimiento fue recuperada la Volkswagen Amarok vinculada a la investigación.
La causa también alcanza a Ivana Vanesa Argañaraz, quien quedó con 60 días de prisión preventiva, mientras que Jorge Omar Abraham permanecía prófugo al momento de conocerse públicamente los últimos avances del expediente.
Para la Fiscalía, no se trataría simplemente de una operación comercial que terminó mal. La auxiliar fiscal Daniela Briz Tomás describió lo investigado como una maniobra “pensada y planificada por una organización”, mientras los investigadores intentan reconstruir qué función habría cumplido cada uno de los involucrados.
Y es precisamente allí donde aparece un nombre que genera especial repercusión en nuestra provincia: Ramiro Petros.
Durante la audiencia, la representante del Ministerio Público Fiscal señaló expresamente que todavía resta investigar la participación del santiagueño Ramiro Petros en el hecho. Su situación, por lo tanto, debe diferenciarse de la de los imputados: hasta el momento, la información pública disponible habla de una eventual participación bajo investigación, no de una responsabilidad penal establecida.
La causa se encuentra bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Estafas, Usurpaciones y Cibercriminalidad II, encabezada por el fiscal Diego Hevia, que ahora deberá profundizar la investigación, reconstruir el destino de los vehículos y determinar si detrás de la maniobra existieron más participantes.
El expediente todavía tiene piezas importantes por encontrar. Dos de los tres vehículos no habían sido recuperados cuando trascendieron los últimos avances, mientras la investigación continúa extendiendo su alcance.
Lo que comenzó con la entrega de tres vehículos a cambio de cheques que terminaron rechazados por falta de fondos derivó así en una causa con capturas nacionales e internacionales, detenidos, un prófugo y una nueva línea que cruza las fronteras de Tucumán y llega hasta la nuestra.



