Economía y Finanzas

Crisis energética en el NOA: industriales alertan que la falta de gas los lleva “al borde del colapso”

Una resolución de la Secretaría de Energía de la Nación reduce la capacidad de transporte para las industrias del norte en un 35%, mientras el agotamiento de la Cuenca Noroeste y los retrasos en la Reversión del Gasoducto Norte dejan a Tucumán y Salta en una situación de vulnerabilidad para este invierno. Reclamo oficial a Nación.

El empresariado de Tucumán y Salta advierte que la escasez de gas natural los coloca “al borde del colapso”, producto de la convergencia de tres factores: el agotamiento de la Cuenca Noroeste, los retrasos en la finalización de la Reversión del Gasoducto Norte y la Resolución Nº 66/2026 de la Secretaría de Energía de la Nación, que reconfigura el sistema de transporte y reduce drásticamente la provisión de gas para las industrias de la región.

 

La Resolución Nº 66/2026, publicada en el Boletín Oficial el 13 de marzo de 2026, establece la “Reconfiguración del Sistema de Transporte de Gas Natural”, en el marco de la Emergencia Energética prorrogada por el Decreto Nº 49/2026. La norma reconoce los “cambios estructurales” que modificaron los flujos históricos de gas: el auge de Vaca Muerta desplazó el eje productivo hacia el sur, mientras la Cuenca Noroeste entró en declive y cesaron los envíos desde Bolivia.

 

Según el texto, la cuenca del norte se encuentra en “franca decadencia, aportando apenas un 20% de su capacidad histórica”. La resolución deja sin efecto el Programa “Transport.Ar Producción Nacional” que fue creado en 2022 y rescinde contratos de transporte sobre el Gasoducto Perito Pascasio Moreno (GPM), antes denominado Néstor Kirchner, buscando optimizar el sistema para los nuevos flujos predominantemente sur-norte.

 

Sin embargo, para las industrias del NOA esta reconfiguración se traduce en una reducción concreta: la Unión Industrial de Tucumán (UIT) denunció que la capacidad de transporte firme pasará de 4,99 MMm³/d desde el norte a 3,22 MMm³/d desde Neuquén, lo que implica una merma de 1,77 MMm³/d (-35%), a partir del 1º de mayo de 2026.

 

“IMPAGABLE Y ANGUSTIANTE”

Jorge Rocchia Ferro, empresario sucroalcoholero y titular de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), trazó un panorama sombrío sobre el futuro inmediato de la producción regional. Tras reuniones con la distribuidora Naturgy NOA, el dirigente calificó el escenario como crítico, al sostener que “hoy el tema central no es el agua, es el gas. El tema del gas es tremendo, o sea, no va a haber gas”.

 

El riesgo no solo radica en la falta física del recurso, sino en el impacto económico de las alternativas. “Van a venir algunos barcos con gas licuado pero ese gas licuado va a costar más de 27 dólares el millón de BTU, cosa que es impagable para la industria tucumana”, alertó Rocchia Ferro. Este valor contrasta con los precios que pagan los usuarios residenciales del Área Metropolitana de Buenos Aires, generando una asimetría que el empresario calificó como destructiva para la competitividad regional: “No puede ser que los porteños paguen un gas de dos y pico, tres, y nosotros paguemos este gas. Salimos de competencia totalmente”.

LA INCERTIDUMBRE SE EXTIENDE A SALTA

En Salta, la preocupación es igualmente creciente. El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS), Julio Fazio, también presidente de Cerámica Salteña, elevó la alarma a niveles máximos. En diálogo con medios locales fue categórico: “Desde el Gobierno nacional anuncian que ‘el país tiene superávit energético’, pero la realidad en el norte es muy diferente”.

 

Fazio detalló la asimetría que condena a la industria salteña: “Tenemos industrias en Salta que competimos con fábricas que están en Buenos Aires o en Córdoba que no tienen este problema. Ellos pagan el gas 3 dólares el millón de BTU y nosotros tenemos que pagarlo a 27 dólares, y si es así, tenemos que cerrar”.

 

El dirigente explicó que mientras el resto del país accede a “la bonanza de Vaca Muerta”, el Norte Grande sufre porque “no tenemos la capacidad para transportar el gas en momentos de alta demanda”, situación que atribuye directamente a la falta de obras de plantas compresoras.

 

Fazio, con vasta experiencia en el manejo del gas industrial, señaló que las industrias atraviesan el proceso de renovación de contratos de abastecimiento -que se pactan de mayo a abril- pero que hace entre 45 y 60 días que las empresas negocian en un contexto de “indefiniciones”. “El industrial también necesita previsibilidad y de esta manera se hace muy difícil producir”, concluyó. Puntualizó, además, que las obras necesarias para garantizar el transporte pleno hacia el norte no están finalizadas. “Hoy en la Argentina sobra gas, lo que falta es capacidad de transportarlo”, afirmó.

 

EL AGUJERO DEL GASODUCTO NORTE

La demora en la finalización de la Reversión del Gasoducto Norte -anunciada en noviembre de 2024 pero aún incompleta en más de un cuarto de su trazado- le costará caro al gobierno. Para este invierno, se estima que el Estado tendrá un gasto de USD 1.200 millones en importación de Gas Natural Licuado (GNL), el doble de lo desembolsado el año pasado.

 

Finalizar la reversión tiene un costo estimado de USD 740 millones, pero si la obra estuviera operativa al 100%, el país ahorraría entre USD 1.000 y USD 2.000 millones anuales por sustitución de importaciones. Argentina ya tuvo que retomar la compra de emergencia de gas a Bolivia para evitar cortes en la generación térmica del norte, ante la imposibilidad física de transportar el gas neuquino hacia esa región por la falta de plantas compresoras y tramos de ductos.

 

El ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, elevó la semana pasada un reclamo a la Secretaría de Energía de la Nación, que encabeza María Carmen Tettamanti, advirtiendo que la aplicación de la Resolución 66/2026 implicaría “una reducción sustancial de la capacidad firme de transporte disponible para las industrias de la provincia y del NOA durante el invierno 2026, afectando directamente la continuidad productiva, el empleo, el cumplimiento de compromisos comerciales y la competitividad regional”.

 

En la misiva, a cuyo contenido tuvo acceso Ámbito, Abad sostuvo: “Desde el gobierno de Tucumán entendemos la necesidad de ordenar el sistema energético nacional. Sin embargo, dicho ordenamiento no puede realizarse a costa de poner en riesgo la actividad industrial de las provincias del Norte Grande, ni trasladando a los productores costos de abastecimiento que resultan claramente inviables para sostener la producción”. El funcionario solicitó la revisión de la normativa, exigiendo “garantizar el suministro de gas natural sin restricciones para la industria tucumana durante el período invernal, bajo condiciones de precio razonables, previsibles y compatibles con la realidad productiva regional”.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior