Rechazar o responder: qué debes hacer si recibes una llamada de un número desconocido
Expertos en ciberseguridad advierten que la reacción inicial es clave para evitar ser víctima de robos de datos personales y otras estafas telefónicas.

Una duda común es si conviene cortar de inmediato una llamada de un número desconocido o responder y escuchar el motivo del contacto. En un momento donde los intentos de fraude telefónico y la suplantación de identidad crecen sin pausa, esta duda se ha vuelto recurrente.
Los riesgos asociados van desde la exposición de datos personales hasta la posibilidad de que una simple respuesta por voz sea utilizada para autorizar operaciones fraudulentas.
Autoridades como la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) han advertido que los ciberdelincuentes perfeccionan métodos para aprovechar cualquier descuido. Los expertos coinciden en que la reacción inicial ante este tipo de llamadas son claves para evitar ser víctima de estafas.
Por qué es peligroso responder a una llamada de un número desconocido
Responder una llamada de origen desconocido puede poner en riesgo la seguridad personal y financiera. Según la FTC, los ciberdelincuentes inician la conversación con información alarmante, como la existencia de un supuesto fraude con la tarjeta de crédito o la amenaza de una deuda imprevista.
La reacción emocional que provocan estas afirmaciones es parte de la estrategia para manipular a la víctima. La agencia estadounidense advierte que “ellos lo perciben y dicen que te pueden ayudar. ¿Deberías confiar? No”.
Por su parte, el INCIBE señala que incluso una respuesta simple, como decir “sí”, puede ser grabada y utilizada para autorizar transacciones o contratar servicios sin consentimiento. Los estafadores emplean grabaciones de voz para suplantar identidades ante bancos y empresas.
La pauta de ambos organismos es actuar con extrema cautela y preferir no responder llamadas desconocidas, a menos que se esté esperando una comunicación importante.
La FTC aconseja obtener detalles mínimos sobre la entidad que llama, como el nombre de la empresa o el motivo del contacto, y luego finalizar la comunicación sin revelar datos sensibles. Detalles como números de cuenta, contraseñas, códigos de verificación o información bancaria siempre deben quedar protegidos.
El INCIBE agrega que los estafadores pueden conocer datos personales básicos, como el nombre completo o el domicilio, pero esto no significa que sean legítimos.
Los ciberdelincuentes obtienen esta información de bases de datos ilegales o de filtraciones previas, utilizándola para dar credibilidad a su relato. Ante cualquier solicitud de información personal, la respuesta debe ser negativa y la llamada debe terminarse de inmediato.
Cómo saber si la llamada es legítima
La mejor forma de comprobar la autenticidad de una llamada es contactar por vías oficiales a la empresa o institución mencionada por el interlocutor. La FTC sugiere utilizar exclusivamente aplicaciones o sitios web oficiales, así como los números que aparecen en documentos recientes o en el reverso de las tarjetas bancarias.
Es importante evitar buscar el número en internet, porque los estafadores suelen pagar por anuncios para posicionar teléfonos falsos en los primeros lugares de búsquedas.
Los expertos destacan que ningún departamento antifraude genuino exigirá que la conversación se mantenga en secreto ni solicitará datos sensibles bajo presión.
Si existe alguna duda sobre la veracidad de la llamada, conviene consultar con un familiar o amigo antes de actuar. La prudencia y el contraste de información son fundamentales para evitar caer en trampas telefónicas.
Qué riesgos hay al responder con una afirmación una llamada desconocida
Una de las técnicas más usadas por los ciberdelincuentes consiste en inducir a la víctima a responder con un “sí” a preguntas aparentemente inocentes. Según el INCIBE, el simple hecho de pronunciar esta palabra puede
En ocasiones, tras obtener la grabación, el estafador cuelga sin continuar el diálogo. La grabación de la afirmación puede utilizarse para autorizar operaciones o suscribir contratos.
Esta táctica permite a los ciberdelincuentes usar la grabación para realizar gestiones ante bancos o servicios en nombre de la víctima. Las consecuencias pueden incluir la apertura de cuentas, la contratación de servicios o la manipulación de datos personales.



