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Militares de EE. UU. y Cuba mantienen sorpresiva reunión en Guantánamo

Ocurre en un contexto de creciente presión de la administración Trump sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Altos mandos militares de Estados Unidos y Cuba mantuvieron este viernes una inusual reunión en la base naval estadounidense de Guantánamo, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones bilaterales y las recientes tensiones políticas entre Washington y La Habana.

 

El encuentro tuvo lugar en el perímetro de la estación naval que Estados Unidos opera en el extremo oriental de la isla. Según informó el Comando Sur estadounidense (SouthCom) en un comunicado oficial, el jefe de esa estructura militar, el general Francis L. Donovan, sostuvo una reunión con el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, el general Roberto Legrá Sotolongo.

 

De acuerdo con la nota oficial, ambos militares mantuvieron “un breve intercambio sobre asuntos de seguridad operativa”. Durante el encuentro, abordaron temas relacionados con la seguridad del personal militar y de sus familias, así como aspectos vinculados a la preparación operativa de la instalación.

 

El Comando Sur también señaló que Donovan encabezó una evaluación de la “seguridad perimetral” de la base naval, considerada un punto estratégico para las operaciones estadounidenses en la región.

 

“La estación naval de la Bahía de Guantánamo constituye un centro operativo y logístico vital que respalda los esfuerzos militares de los Estados Unidos para contrarrestar las amenazas que socavan la seguridad, la estabilidad y la democracia en nuestro hemisferio”, indicó el comunicado difundido tras la reunión.

 

La cita se produce en un momento de fuerte tensión política entre ambos países. En las últimas semanas, la administración del presidente Donald Trump ha incrementado la presión sobre el gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, con el objetivo de impulsar reformas económicas y políticas en la isla.

 

El clima bilateral se ha agravado aún más tras la reciente acción del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que presentó cargos por asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro en relación con el derribo de dos avionetas pertenecientes a una organización del exilio cubano en 1996.

 

En este contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, calificó a Castro como un “fugitivo” de la justicia, aunque evitó precisar si existen planes concretos para su eventual detención.

 

La reunión en Guantánamo, poco habitual dadas las tensiones entre ambos países, refleja la persistencia de canales de comunicación militar limitados, incluso en escenarios de alta fricción política entre Washington y La Habana.

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