Cerimedo suma otra prisión preventiva en Bolivia: investigan el origen de US$500.000 hallados en allanamientos

El consultor político deberá permanecer detenido por otros 180 días mientras avanza una causa por presunto enriquecimiento ilícito. La medida se suma a la investigación por el ataque contra su expareja, Nadia Beller.
Un tribunal de Bolivia dictó una nueva prisión preventiva contra Fernando Cerimedo, esta vez en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. La Justicia ordenó que permanezca detenido durante 180 días, mientras avanza la pesquisa sobre el origen de una importante suma de dinero encontrada durante distintos allanamientos.
La decisión fue adoptada por el juez Douglas Borda, luego de una audiencia virtual que se extendió durante aproximadamente seis horas. El magistrado dispuso que Cerimedo cumpla la nueva medida en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en el departamento de La Paz.
Actualmente, el consultor se encuentra detenido en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra. Por el momento, las autoridades no informaron si será trasladado a Chonchocoro.
Cerimedo negó las acusaciones
Cerimedo participó de la audiencia de manera virtual desde su lugar de detención y aseguró que no tiene intención de abandonar Bolivia.
Durante su exposición, manifestó que pretende que la investigación avance y llegue a una resolución. También rechazó las acusaciones formuladas por la Fiscalía y sostuvo que permanece detenido por hechos que, según su versión, no ocurrieron.
“Me arruinaron la vida”, afirmó durante la audiencia.
Uno de los principales elementos que analiza la Justicia son los resultados de los allanamientos realizados en propiedades vinculadas al consultor. Según la Fiscalía boliviana, durante esos procedimientos fueron encontrados US$500.000 en efectivo, además de moneda boliviana y euros.
Ante esta situación, Cerimedo explicó que sus ingresos anuales rondan el millón de dólares y atribuyó ese nivel de facturación a su actividad profesional como consultor y estratega de campañas políticas.
También habló de su vínculo con Rodrigo Paz
En paralelo a la audiencia por la nueva prisión preventiva, Cerimedo volvió a declarar ante la Fiscalía boliviana y reconoció haber colaborado con la campaña presidencial de Rodrigo Paz.
Al ser consultado sobre su función, explicó que brindó asesoramiento en comunicación digital durante la segunda vuelta electoral.
El consultor aseguró que no recuerda quién lo contactó para sumarse a la campaña y sostuvo que no existió un contrato escrito ni recibió financiamiento por ese trabajo.
También negó haber participado durante la primera vuelta y afirmó que su intervención se limitó a tareas vinculadas con la comunicación digital durante la segunda etapa electoral.
Sin embargo, durante el interrogatorio evitó responder varias preguntas relacionadas con un supuesto papel que habría desempeñado dentro del Gobierno boliviano.
Sus empresas y actividades
La Fiscalía también indagó a Cerimedo sobre sus actividades comerciales y el origen de sus ingresos.
El consultor afirmó que en Argentina es propietario de una empresa de publicidad con 35 empleados, dos sucursales y 12 clientes. Además, mencionó una academia dedicada a cursos de tecnología, una productora audiovisual y otras sociedades que, según explicó, actualmente no tienen actividad.
Cerimedo sostuvo que no posee empresas constituidas en Bolivia, aunque reconoció que tenía previsto instalar en ese país una consultora especializada en marketing.
Estos datos adquirieron relevancia dentro de la causa por presunto enriquecimiento ilícito, especialmente a partir del dinero secuestrado durante los allanamientos.
Una segunda causa judicial
La nueva prisión preventiva se suma a la investigación que Cerimedo enfrenta por el ataque a tiros contra su expareja, la abogada Nadia Beller, ocurrido en Santa Cruz de la Sierra.
Beller, quien fue candidata del Movimiento al Socialismo (MAS), resultó herida durante el ataque y la Justicia investiga a Cerimedo por la presunta tentativa de femicidio.
Ahora, el consultor enfrenta además una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, en la que se busca establecer el origen de los US$500.000, junto con el resto del dinero hallado durante los procedimientos.
Mientras permanece detenido, Cerimedo sostiene su inocencia, rechaza las acusaciones y afirma que quiere continuar a disposición de la Justicia para demostrar su versión de los hechos.



