CAUSA FÜRTH: Ofrecieron millonarias cauciones, pero presentaron copias simples y el juez exigió documentación oficial
Un inmueble denunciado en más de $270 millones, una Volkswagen Taos, una Fiat Toro, un Volkswagen Voyage y una motocicleta fueron ofrecidos para garantizar las cauciones de tres imputados. Sin embargo, el juez Darío Alejandro Alarcón advirtió que parte de la documentación fue acompañada en simples copias y que las valuaciones presentadas no permiten acreditar oficialmente el valor actual de los bienes. Las garantías, por ahora, no fueron aceptadas definitivamente.

La causa Furth volvió a quedar bajo la lupa. Esta vez no por resoluciones llamativas ni comparaciones con Silicon Valley, o citar a Bonnie Holiday, sino por algo mucho más elemental en un expediente judicial: los documentos que deben demostrar que una caución millonaria realmente tiene respaldo.
Las defensas de Matías Llado, Gerardo Ángel Caro y Graciela Alejandra Moyano presentaron distintos bienes para cumplir con las cauciones reales. Pero cuando la documentación llegó al despacho del juez de Control y Garantías Darío Alejandro Alarcón, apareció un inconveniente que quedó expresamente asentado en la resolución: parte de los papeles fueron presentados en copias simples.
Y el magistrado no los consideró suficientes para dar por acreditada la entidad de las garantías.
La resolución señala expresamente que “parte de la documentación acompañada se encuentra agregada en copias simples” y que de ella no puede extraerse, con el grado de certeza necesario, la totalidad de los extremos registrales que deben evaluarse para determinar la aptitud de los bienes.
Pero hay más.
El juez también observó que determinados presupuestos o constancias de valor aportados no cuentan con firma y sello oficial del organismo o entidad correspondiente, circunstancia que impide considerarlos instrumentos idóneos para acreditar fehacientemente cuánto valen actualmente los bienes.
Es decir: se ofrecieron bienes de importante valor como respaldo de las cauciones, pero el juez entendió que los papeles presentados no alcanzan para demostrar oficialmente que esas garantías sean suficientes.
En el caso de Matías Llado, se ofreció un inmueble cuyo valor fue denunciado en $270.375.000. Alarcón ordenó directamente al Registro General de la Propiedad Inmueble que informe titularidad, gravámenes, hipotecas, embargos, inhibiciones, restricciones, medidas cautelares y valuación fiscal vigente.
Para Gerardo Ángel Caro fueron ofrecidas una Volkswagen Taos Highline y una Fiat Toro Freedom 4×4. Los registros automotores deberán informar oficialmente no sólo quiénes son sus titulares y qué afectaciones pesan sobre los vehículos, sino también sus valuaciones oficiales.
Para Graciela Alejandra Moyano se presentó un Volkswagen Voyage y, complementariamente, una Yamaha YBR 125 perteneciente a una tercera fiadora. También deberán verificarse registralmente.
La resolución es particularmente clara: Alarcón no rechazó definitivamente los bienes, pero tampoco dio por cumplidas las cauciones.
Su aceptación quedó supeditada a la llegada de información “actual, oficial y suficientemente detallada”.



