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Caso Leyría: “La forma en la que se le administró la medicación fue letal”

El abogado querellante expresó su conformidad con el agravamiento de la imputación a la enfermera Macarena Monetti, por la muerte de la psicopedagoga.

Ramón Tarchini Saavedra, el abogado querellante que representa a la familia de la psicopedagoga y periodista Patricia Leyría, consideró clave los resultados de pericias que confirmaron la presencia de fentanilo y midazolan que fueron letales para la víctima y desencadenaron el agravamiento de la imputación de la enfermera Macarena Monetti.

 

El abogado explicó: “Esperábamos resultados que se habían enviado de un pull de vísceras para estudio, pertenecientes al cuerpo de Patricia Leyría y gracias a la buena investigación que esta querella acompaña junto a la fiscal, Eugenia Callegaris, llegaron estos resultados que aguardábamos con tranquilidad, pero con mucha expectativa. Era fundamental porque nosotros queríamos ir con el mayor peso de la ley posible y para eso era necesario contar con con el informe, con los resultados de esta pericia. Por eso se ha producido una modificación este en la imputación que pesa sobre la enfermera y se le ha agravado obviamente su imputación”.

 

Tarchini Saavedra recordó que Monetti ya fue indagada por la nueva imputación y se abstuvo de declarar: “Hoy pesa sobre ella la figura de homicidio simple, después que se agravara del original homicidio culposo, el peculado y la aplicación de estupefacientes en concurso real de delito.¿Por qué digo homicidio simple? Es lo genérico del artículo 79 del Código Penal. Pero en los diversos puntos que hay dentro de ese artículo está el dolo eventual, que es lo que lleva a estas nuevas recaratulación. El dolo eventual es una figura en donde el autor de un determinado hecho, de este hecho, en este caso de la enfermera, se representa la muerte de otra persona como posible, pero o sea como posible, pero aun así continúa su acción asumiendo ese riesgo de causar la muerte”, explicó.

Patricia Leyría murió en la noche del 3 de abril de 2025.

“Tenga en cuenta aquí que en la casa de Patricia habíamos secuestrado ampollas usadas ya, vacías de fentanilo y de midazolán, que a la postre luego de las investigaciones porque todas las ampollas vienen bajo un número de lote se estableció que habían sido este sustraídos desde el hospital este regional. La enfermera prestaba servicio en servicio de Oncología. Entonces, se logró determinar de dónde habían salido estos estos medicamentos, que son casi de un efecto letal si no son colocados bajo las normas, porque son de uso paliativo”, detalló.

 

Y subrayó que esos fármacos “se usan para el caso ya de extrema necesidad en el servicio de Oncología. Estamos hablando de pacientes que están en un estado prácticamente terminal, es una droga muy fuerte y más más o menos se habla hasta 100 veces más que el poder que tiene el efecto que tiene una la morfina, por ejemplo. Entonces, para no se puede aplicar esto en cualquier lado, como ha pasado lamentablemente con Patricia Leyría”.

 

Tarchini Saavedra remarcó que “para aplicar este medicamento debe hacerse únicamente en establecimientos hospitalarios, donde se utiliza una bomba de goteo, con oxígeno, con un protocolo supervisado por un médico. Entonces, esta medicación ha sido usada por esta persona o la imputada en la casa de Patricia y se la ha puesto directamente por vena: la víctima tenía en la mano derecha las marcas de la punción por donde se le habría inyectado directamente por la sangre. O sea que, como se ha evaluado, es muy posible que este efecto puede haber provocado una apnea y la muerte sobrevino de una forma inmediata”.

 

En cuando al dolo eventual, sostuvo que se le achaca a Monetti “porque esta enfermera profesional graduada en la universidad –está la constancia del título de la Universidad Nacional en el expediente- sabía que era imposible colocarla así porque si necesitaba algo de primeros y urgentes auxilios no lo iba a tener. Aun así, ella representándose eso porque lo sabía, siguió adelante, cuando no es una persona improvisada que colocaba inyecciones”.

Macarena Monetti, la enfermera acusada.

Por eso consideró que “lo que se evalúa aquí es la conducta de esta persona que estaba manejando una medicación con un efecto prácticamente casi letal y lo llevaba a cabo en un lugar que era de imposible y sin prescripción médica”.

 

Recalcó que esos dos drogas únicamente se utilizan en establecimientos hospitalarios públicos o privados de atención, no son de venta libre en las farmacias.

 

La forma en la que se le administró esta medicación a Patricia sí fue letal, por eso estamos conformes con que se haya llegado al agravamiento de la imputación. Era la intención de esta querella llegar al mayor peso de la ley, porque sabía que esta medicación la manipulaba ella, pese a no ser una persona autorizada para manejar esta medicación que había sido sacada del hospital”, recalcó.

 

Asimismo, salió al cruce la versión de la acusada en cuanto a que habría sido manipulada por la paciente para que le suministrara esos peligrosos fármacos: “Obviamente va a tratar de querer hacer recaer la responsabilidad sobre una persona que hoy no está para defenderse”.

 

Tarchini Saavedra recordó que Leyría padecía fibromialgia: “Uno puede buscar un tratamiento que lo lleve a poder soportar los efectos de una enfermedad, pero no consta que para Patricia buscara su muerte tampoco, como se ha pretendido introducir. Era una persona que estaba atravesando un cuadro depresivo y unas cosas y otras. Pero hay que tener en cuenta que su título era psicopedagoga, tenía 37 años, era una persona joven y aunque debía sobrellevar su enfermedad tenía objetivos de vida planteados. A tal punto que tenía proyectado irse a trabajar y a vivir en La Pampa”.

 

El abogado recordó que durante la inspección ocular “demoramos como 5 o 6 horas para minuciosamente revisar cada uno de los lugares de su casa en busca de prescripción médica, pero no la hemos encontrado y sí hemos hallado ampollas ocupadas en un cesto de basura. Hemos encontrado las las agujas y todo lo que ha sido enviado para los análisis al laboratorio de Salta, como también al laboratorio de la Corte Suprema de Justicia que está en Buenos Aires y todos los informes han dado la presencia de la medicación”.

 

“Esto ha venido a cerrar el círculo: en los efectos personales, una cartera o una mochila que tenía esa noche la enfermera cuando fue a colocarle a Patricia la medicación, también se han encontrado este ampollas de la misma droga sin ocupar. Vale decir que ella manejaba un stock de esos medicamentos que se ha podido constatar de dónde provenían por la trazabilidad, y era obviamente del hospital regional, ya que estaban asignados para la sala de Oncología de dicho nosocomio”.

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