Abogada explicó un fallo que marca precedente al contemplar el bono en la cuota alimentaria
Amelia Gómez se refirió a la sentencia de un juez de Familia que ejecutó un acuerdo arribado en mediación en una pareja separada, para que se incluya el pago de los bonos en la deducción de las obligaciones alimentarias del progenitor.

La abogada Amelia Gómez destacó la importancia del fallo del juez de Familia I, Sebastián Billaud, que ejecutó un acuerdo entre partes para que la cuota alimentaria de una pareja separada contemple también el bono que el gobierno provincial paga a los empleados públicos.
“La verdad que es sumamente importante el fallo que hemos que hemos conseguido porque es una cuestión que nosotros veníamos planteando los y las abogadas que hacemos familia fundamentalmente y hace tiempo que veníamos planteando que los bonos que otorga el gobierno sean considerados a los a los fines de la cuota alimentaria. Y si bien había habido algunos precedentes inclusive del mismo juzgado, habían tenido carácter provisorio en concepto de medida cautelar, por lo tanto este tenía un límite de duración y esta es una sentencia definitiva en donde el juez ha tenido la oportunidad además de poder esbozar cuáles han sido los argumentos para arribar a esa solución”, explicó la letrada.
Gómez subrayó que “es importante porque sienta un criterio judicial que lo podemos invocar en otras situaciones similares los abogados, pero que además los otros jueces también lo pueden tener en cuenta al momento de resolver ellos los conflictos que le arriben a sus juzgados”.
Pero también aclaró que esta medida se limita al caso específico de esta sentencia, no es colectiva ni generalizada, pero que sirve de antecedente para demandas similares: “Esta sentencia es específicamente para este caso, lo que no impide que lo podamos nosotros invocar en otros casos en donde sean similares en situaciones análogas para que sea tenido en cuenta los considerandos. Y que a su vez si hay algún juez que se va a apartar de ese criterio tenga que fundamentar el porqué, si la situación es la misma deben deberían ser considerados”.
“Por eso decimos que marca un precedente importante –remarcó-, pero es específicamente para este caso y eso es importante también aclarar porque para no generar tampoco confusión de que cada caso tiene sus particularidades y que tiene que ser analizado y la importancia de consultar con abogados y abogadas antes de celebrar los acuerdos y a posteriori, al momento de la ejecución, para evitar para evitar cualquier inconveniente y para asegurarse de que estén contemplados todas esas cuestiones”.
Acosta también aclaró que la sentencia del juez Billaud fue una ejecución de un acuerdo previo entre las partes, en instancia de mediación, donde el progenitor aceptó que se compute el bono en los alimentos para sus hijos.
“Lo importante del fallo también es que aquí el juez no discute la naturaleza del bono, o sea, si tenga o no carácter remunerativo, aquí lo importante es que lo que pretende es que la capacidad económica del alimentante se vea reflejada al momento de la cuota alimentaria y, en consecuencia, es indistinto si tiene carácter remunerativo o no el bono, que tiene que poder satisfacer la totalidad de las necesidades de los alimentados. Y a esos fines de la cuota se lo considera como parte del ingreso y que forma parte de la base de cálculo de la cuota alimentaria, o sea, no solamente estamos hablando en este caso de los bonos, sino como aquí tiene la particularidad este caso que nosotros estamos ante un acuerdo que había sido celebrado en instancia de mediación y lo que estábamos haciendo era ejecutar ese acuerdo”, explicó.
“Las partes ya habían estipulado que la cuota alimentaria sea el equivalente a un porcentaje de los haberes que perciba el accionado por todo concepto –añadió-. Eso incluso no solamente los bonos, sino viáticos, horas extras, o sea, cualquier ingreso que tenga la base de cálculo va a ser la totalidad, o sea, las mismas partes le han querido dar un una amplitud a la base de cálculo y no restringirlo únicamente al salario básico”.
La abogada consideró que se trata de un avance positivo acerca de reclamos de larga data de abogados de familia que requerían que los bonos no remunerativos ni bonificables entraran en el cálculo de las cuotas, pero también de otros ingresos en negro por trabajo no registrado.
“Cada caso es particular, en este caso estamos ante una persona que tenía recibo de sueldo, pero cuando hay ingresos en negro o no están registrados, se busca probar desde otro lado, a través de presunciones del nivel de vida. Por eso digo que esto es como lo más importante del fallo que recalca que la obligación alimentaria y los principios del derecho alimentario lo que nos están exigiendo es que la cuota sea coherente con la capacidad económica del alimentante y las necesidades del alimentado, pero fundamentalmente eso que refleje cuáles han sido las posibilidades económicas”, sostuvo.
“Entonces –puntualizó-, si hablamos de una persona que no tiene ingresos registrados, tendremos que probar a través de otros medios, por ejemplo, un informe de cuánto gasta en tarjeta de crédito, o sea, son infinitas las posibilidades que se pueden presentar tal, pero que tiene tenemos otras formas de demostrar que tiene un nivel de vida que no se corresponde con lo que está ofreciendo de pronto como cuota. Lo importante aquí es priorizar siempre el interés superior de los niños y que sus necesidades estén y su bienestar esté garantizado”.



