La venta de combustibles volvió a caer en agosto y profundiza la tendencia negativa en los surtidores
El volumen despachado de naftas y gasoil registró una baja interanual en el octavo mes del año, impulsado por la retracción de la demanda en las versiones Premium. La disparidad de precios regionales y los sucesivos ajustes de costos resintieron el consumo de los consumidores particulares y del transporte.

El consumo de combustibles en la Argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante el mes de agosto, consolidando una racha descendente en el volumen total despachado por las estaciones de servicio de todo el país. Según el relevamiento de la Secretaría de Energía y los datos del sector de expendio, las ventas cayeron en la comparación interanual, golpeadas principalmente por el cambio en los hábitos de consumo de los automovilistas y la pérdida de dinamismo en el transporte de cargas.
El desplome se sintió con mayor intensidad en las líneas de productos Premium (tanto nafta de alto octanaje como gasoil de ultra bajo azufre), donde los usuarios continuaron migrando hacia las opciones Súper y grado 2 para aminorar el impacto del gasto en sus presupuestos.
Ejes clave del reporte de ventas de agosto
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Caída en productos Premium: Las naftas de mayor valor experimentaron retrocesos superiores al promedio del mercado, reflejando la sustitución directa por nafta Súper en el segmento particular.
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Impacto en economías regionales y fronteras: En las provincias limítrofes, la merma de ventas se vio acentuada por la pérdida de competitividad frente a los países vecinos, reduciendo drásticamente el flujo de vehículos extranjeros que cruzaban a cargar en surtidores argentinos.
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Efecto acumulado de los aumentos: La brecha entre el ajuste de los combustibles y la evolución de los ingresos reales mantuvo bajo presión el consumo general, panorama que se agrava ante los recientes incrementos aplicados a fines de septiembre por las refinadoras privadas.
Perspectivas para el último tramo del año
Desde las Cámaras de Expendedores de Combustibles (CECHA) advierten que la combinación de un consumo retraído con costos operativos al alza pone en riesgo la rentabilidad de las estaciones de servicio de menor escala, especialmente en el interior del país, a la espera de que la actividad económica general muestre signos de recuperación.



