Lula y Flavio Bolsonaro llegan al tramo final de la campaña en un empate que mantiene en vilo a Brasil

Dos nuevas encuestas muestran diferencias mínimas entre el presidente y el senador de cara a un eventual balotaje. Los sondeos difieren sobre quién está al frente, pero coinciden en un escenario de máxima paridad a menos de tres semanas de las elecciones.
A menos de tres semanas de las elecciones presidenciales de Brasil, Lula da Silva y Flavio Bolsonaro aparecen prácticamente igualados de cara a una eventual segunda vuelta, según dos encuestas difundidas el domingo.
Los estudios de BTG Pactual/Nexus y Quaest presentan resultados diferentes, pero ambos ubican la disputa dentro del denominado empate técnico, debido a que las diferencias se encuentran dentro del margen de error.
En la medición de BTG Pactual/Nexus, Lula aparece apenas por encima de Bolsonaro en un eventual balotaje, con 47% contra 46%. El resultado representa un cambio respecto del sondeo anterior, cuando el senador había conseguido una ventaja de un punto sobre el actual mandatario.
En el escenario de primera vuelta, el mismo estudio ubica a Lula con 42%, seguido por Bolsonaro con 37%. Más atrás aparecen Augusto Cury, con 6%; Ronaldo Caiado, con 5%; y Renan Santos, con 2%.
El relevamiento fue realizado entre el 11 y el 13 de septiembre sobre 2.003 personas y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.
Otra encuesta pone a Bolsonaro al frente
El sondeo de Quaest, encargado por O Globo, mostró un escenario inverso para la segunda vuelta: Flavio Bolsonaro obtiene 42% frente al 40% de Lula.
En la primera ronda, Lula alcanza el 36% de las preferencias, mientras que Bolsonaro llega al 31%. Cury registra 7% y Caiado y Santos, 4% cada uno.
La encuesta anterior de Quaest había mostrado un empate de 41% entre ambos candidatos en un eventual balotaje.
El estudio se realizó entre el 10 y el 13 de septiembre, con 2.004 entrevistados y también un margen de error de dos puntos.
Una elección marcada por la incertidumbre
Los números reflejan una campaña cada vez más competitiva. Mientras una encuesta coloca a Lula un punto arriba y la otra a Bolsonaro dos puntos por delante, ninguna de las diferencias permite hablar de una ventaja consolidada.
La paridad también comienza a repercutir en los mercados brasileños. La mejora de Bolsonaro en algunos sondeos favoreció el comportamiento de determinados activos locales, en parte porque el senador es considerado por analistas como una alternativa más favorable para los mercados.
El estudio de BTG Pactual/Nexus también mostró una sociedad profundamente dividida respecto de la gestión de Lula: 47% la aprueba y 49% la desaprueba.
Las causas judiciales también atraviesan la campaña
La disputa electoral se desarrolla además en medio de manifestaciones y controversias judiciales.
Durante el fin de semana, miles de seguidores de Lula se movilizaron en ciudades como Brasilia y Río de Janeiro en respaldo a su candidatura.
En paralelo, una investigación judicial sobre el supuesto financiamiento irregular de una película biográfica sobre Jair Bolsonaro incorporó nuevos elementos. La Justicia analiza posibles maniobras vinculadas con transferencias de dinero y lavado de activos, mientras que en el expediente aparece mencionado el banquero Daniel Vorcaro, procesado por fraude y lavado de dinero.
Flavio Bolsonaro y su entorno niegan haber cometido delitos y sostienen que los procedimientos cuestionados fueron realizados dentro de la legalidad.
El calendario electoral
La primera vuelta está prevista para el 4 de octubre. Si ninguno de los candidatos consigue más del 50% de los votos válidos, Brasil deberá definir la presidencia en un balotaje programado para el 25 de octubre.
Por ahora, los sondeos coinciden en un dato central: Lula y Flavio Bolsonaro se encaminan hacia el tramo decisivo de la campaña separados por una diferencia mínima, en una elección donde cada punto puede resultar determinante.



