CONICET: identifican una posible estrategia alternativa para el tratamiento del dolor crónico
Reutilizarían medicamentos hipertensivos para tratar dolores crónicos y neuropáticos.

Investigadores del CONICET descubrieron en pruebas de laboratorio que ciertos medicamentos usados habitualmente para controlar la presión arterial podrían servir también para tratar el dolor crónico. La clave del hallazgo está en la angiotensina 2, una hormona del cuerpo que no solo regula la presión en las arterias, sino que también se libera cuando sentimos dolor.
El estudio, publicado en la revista Frontiers in Pharmacology, se basó en el concepto de “reposicionamiento de fármacos”, que consiste en buscarle nuevos usos a remedios que ya existen y son seguros. En lugar de desarrollar un remedio desde cero —un proceso que puede demorar muchos años—, el equipo buscó bloquear el acceso de esta hormona a los receptores del cuerpo donde genera el estímulo doloroso.
Inflamación en los nervios
Para comprobarlo, los científicos realizaron ensayos en laboratorio con dos compuestos: telmisartán (un medicamento comercial muy usado para la hipertensión) y PD123319 (una sustancia empleada en investigación). Al probarlos en un modelo de lesión del nervio ciático, detectaron que el alivio del dolor era mucho más efectivo cuando se bloqueaban ambos receptores al mismo tiempo.
El trabajo también permitió descubrir cómo interactúan estos fármacos con las neuronas sensoriales y las defensas del organismo. Los investigadores observaron que el tratamiento modifica la inflamación en los nervios, revelando un mecanismo biológico que hasta ahora la ciencia desconocía.
Este avance abre la puerta a futuras alternativas terapéuticas para pacientes que conviven con dolores crónicos y difíciles de tratar. Desde el equipo confirmaron que continuarán profundizando esta línea de investigación para entender con mayor detalle cómo llevar estos hallazgos hacia la práctica clínica.



