Cierra la última planta de Nike en Argentina y 150 trabajadores pierden su empleo
El cierre responde a la falta de pedidos para fabricar en el país y a un cambio en el esquema de abastecimiento de las marcas deportivas.

La industria del calzado argentino perdió una de sus plantas más emblemáticas con el cierre definitivo de la fábrica de Grupo Dass en Eldorado, Misiones.
El establecimiento era el último que producía zapatillas Nike en Argentina y su paralización dejará sin trabajo a los 150 empleados que aún permanecían en actividad.
La compañía informó que la producción cesará entre el 17 y el 24 de julio y que abonará el 100% de las indemnizaciones correspondientes.
Más importaciones y menos producción local
Según fuentes del sector, el cierre responde a la falta de pedidos para fabricar en el país y a un cambio en el esquema de abastecimiento de las marcas deportivas.
A partir de ahora, productos de Nike y otras marcas serán importados desde Brasil para abastecer el mercado argentino, en lugar de producirse localmente.
Pese al cierre de la planta, Grupo Dass mantendrá sus oficinas comerciales en Buenos Aires y sus centros logísticos en Coronel Suárez y Cañuelas, desde donde distribuirá productos importados de Fila, Umbro y Asics.
Un proceso de recortes que comenzó en 2025
El cierre de Eldorado no fue una decisión repentina. La empresa venía reduciendo su estructura desde 2025 y el gremio del sector ya había advertido sobre el riesgo de paralización.
En enero del año pasado, Dass cerró su planta de Coronel Suárez, donde fabricaba zapatillas Adidas, con 360 despidos.
Meses después, en julio de 2025, desvinculó a otros 164 trabajadores de Eldorado y, a comienzos de 2026, realizó 43 nuevas cesantías. La producción comprometida apenas alcanzaba hasta junio de este año.
El gremio habla de una “catástrofe” para el sector
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) calificaron el cierre como una “verdadera catástrofe” y sostuvieron que refleja la crisis que atraviesa toda la actividad.
El secretario general del gremio, Agustín Amicone, afirmó que el caso de Dass no es aislado y que la industria enfrenta una combinación de caída del consumo interno, reducción de la producción y pérdida de puestos de trabajo.
También advirtió que el cierre de una planta de estas características impacta no solo en los trabajadores despedidos, sino en toda la economía de la comunidad donde funcionaba la fábrica.



