Ciencias

Creó una influencer con IA, inventó su historia y obtuvo ganancias millonarias

Maya, la influencer virtual creada con inteligencia artificial que factura miles de dólares

Un estudiante estadounidense de 21 años logró generar más de 43 mil dólares en apenas 30 días gracias a la creación de “Maya”, una modelo desarrollada íntegramente con inteligencia artificial para la plataforma OnlyFans.

Según trascendió en publicaciones difundidas en la red social X, el proyecto obtuvo más de 1.200 suscripciones pagas y dejó un importante margen de ganancias tras descontar los costos operativos.

La joven virtual fue diseñada con una identidad completamente ficticia: Maya tendría 22 años, viviría en Tampa y sería una estudiante que abandonó la carrera de Psicología en la Universidad de Florida Central. El creador incluso le incorporó detalles específicos, como una pequeña cicatriz en la muñeca, para reforzar el realismo y sostener conversaciones coherentes con sus seguidores.

El sistema funciona mediante distintas herramientas de inteligencia artificial. Claude Code redacta mensajes personalizados, Flux genera imágenes hiperrealistas y ElevenLabs desarrolló la voz del personaje utilizando muestras de audio adquiridas en Fiverr. Toda la información de Maya quedó organizada en cuatro archivos markdown almacenados en una computadora portátil económica.

Cada archivo cumple una función determinada: uno contiene la biografía y personalidad del personaje; otro regula el tono de voz y estilo conversacional; un tercero administra la apariencia visual y las imágenes; y el último guarda datos sobre los suscriptores para recordar preferencias, nombres y conversaciones previas, logrando una interacción más convincente y personalizada.

El caso de Maya reavivó el debate sobre los límites éticos y regulatorios de la inteligencia artificial en plataformas digitales. Aunque ya existen influencers virtuales como Lil Miquela o Aitana López, especialistas advierten que este nuevo modelo plantea interrogantes sobre autenticidad, manipulación emocional y transparencia en los vínculos digitales.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior