Quién es Péter Magyar, el nuevo primer ministro de Hungría
Convertido en el rostro de la oposición tras destapar presuntas irregularidades al más alto nivel, ha sabido canalizar la indignación social y posicionar a su partido como refugio para los descontentos con el oficialismo.

Las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría han dado una victoria contundente a Péter Magyar, que tras 16 años desbancará a Víktor Orbán del poder. Abogado nacido en Budapest en 1981, Magyar ha logrado situar a su partido, Tisza-Partido Respeto y Libertad, con una ‘supermayoría’ en el Parlamento.
Para entender la trayectoria política de Péter Magyar hay que retroceder a una fiesta celebrada en el año 2005 en la que él y Judit Varga se conocieron. Se casaron al año siguiente y acabaron teniendo tres hijos. Cuando la carrera de Varga despegó en Bruselas –donde asumió cargos relevantes en instituciones europeas–, Magyar decidió dar un paso atrás en su desarrollo profesional y se dedicó durante un tiempo a su familia.
Más tarde, ocupó puestos técnicos en el Ministerio de Exteriores, la representación de Hungría ante la Unión Europea, el Banco de Desarrollo de Hungría y la dirección del Centro de Préstamos Estudiantiles. Su trayectoria dentro de la administración coincidió con el crecimiento político de Varga, que llegó a ser ministra de Justicia con Orbán, convirtiéndose en una figura clave del gobierno de Fidesz.
La separación de la pareja se produjo en un contexto de tensión política. Tras su divorcio, Varga acusó públicamente a Magyar de violencia doméstica y chantaje, acusaciones que Magyar negó. Él sostuvo que su exesposa estaba siendo utilizada políticamente en su contra, informó Infobae.
El punto de inflexión llegó en febrero de 2024 por el escándalo provocado por un indulto presidencial firmado por la presidenta Katalin Novák y Varga que benefició a un funcionario condenado por encubrir abusos sexuales a menores. La polémica provocó la dimisión de Novák y de Varga y abrió una crisis institucional en el gobierno húngaro.
Magyar aprovechó el momento y decidió hacer públicas sus denuncias sobre el funcionamiento interno del sistema. Convocó a la prensa y difundió un audio grabado durante su matrimonio en el que Varga, ministra de Justicia en el momento de la grabación, relataba la existencia de presiones dentro del Ejecutivo para modificar documentos y proteger a funcionarios en casos de corrupción. Este paso no solo afectó a la propia Varga, sino que puso bajo la lupa la gestión de Fidesz y la relación entre el poder político y la justicia.
En el terreno ideológico, Magyar se presenta como conservador y proeuropeo, rechaza el liberalismo clásico y descarta la represión en materia LGTB, aunque tampoco sacaría la bandera. Sobre la guerra en Ucrania, ha afirmado: “El gobierno de Tisza será verdaderamente un gobierno de paz, a diferencia de Fidesz. No enviará soldados ni armas a ningún conflicto, y desde luego no habrá servicio militar obligatorio”.



