Zamora impulsa en el Senado una Ley clave contra la “pornovenganza”
Se busca saldar una deuda legislativa con las víctimas.

En un contexto donde los delitos digitales avanzan más rápido que las respuestas normativas, el senador nacional Gerardo Zamora vuelve a posicionarse en el centro del debate legislativo al anunciar que impulsará nuevamente en el Senado de la Nación el proyecto para penalizar la difusión no consentida de material íntimo, una práctica conocida como “pornovenganza”.
Se trata de una iniciativa que ya cuenta con antecedentes en el Congreso: el proyecto había sido presentado por la ex senadora Claudia Ledesma Abdala de Zamora y logró en 2020 media sanción por unanimidad en la Cámara alta. Sin embargo, la falta de tratamiento en Diputados provocó la pérdida de estado parlamentario, dejando al descubierto un vacío legal que, hasta hoy, continúa generando impunidad y desprotección para las víctimas.
Desde su rol como legislador nacional, Zamora retoma ahora esta agenda con una mirada estratégica, entendiendo que la evolución de los delitos en entornos digitales exige marcos jurídicos actualizados. La propuesta busca incorporar al Código Penal sanciones específicas para quienes difundan, sin consentimiento, imágenes o contenidos de desnudez o carácter sexual, una práctica que afecta mayoritariamente a mujeres y constituye una grave vulneración al derecho a la intimidad.
El impulso del senador santiagueño no solo responde a una demanda social creciente, sino que también refleja una línea de trabajo sostenida en materia de ampliación de derechos y protección de sectores vulnerables. En ese sentido, la iniciativa se inscribe dentro de las políticas orientadas a combatir las nuevas formas de violencia de género, adaptadas a los desafíos del mundo digital.
“La ausencia de legislación específica deja a las víctimas en una situación de extrema vulnerabilidad”, sostienen desde el entorno del legislador, remarcando la necesidad de avanzar con una norma que permita actuar con mayor eficacia frente a estos delitos.
Con este nuevo intento, Zamora busca no solo recuperar un proyecto que ya había logrado consenso político, sino también saldar una deuda pendiente del Congreso argentino frente a una problemática que crece silenciosamente y afecta la vida, la integridad y la dignidad de cientos de personas.



