INTA investiga potencial de Santiago del Estero como productor de uva de mesa temprana
Los resultados preliminares confirman que la provincia posee una ventaja competitiva excepcional.

En el módulo frutícola del Campo Experimental “La María” del INTA, se desarrollan investigaciones sobre las variedades de uva de mesa sin semillas que mejor se adaptan a las condiciones agroclimáticas de nuestra provincia y los resultados obtenidos hasta el momento confirman que Santiago del Estero posee una ventaja competitiva excepcional como un productor de vid primicia.
El dato destacado de estas evaluaciones indica que la cosecha, en la ventana de diciembre a enero, permitiría a los productores locales entrar al mercado con precios de primicia mucho más competitivos, adelantándose a las grandes regiones productoras como Mendoza y San Juan, que suelen iniciar su grueso de cosecha a finales de enero o febrero.
En base a los resultados obtenidos, se confirma que las vides Superior y Cardinal, recomendadas para esta provincia, son las primeras en madurar a fines de noviembre y comienzos de diciembre. Cardinal se adapta muy bien al sistema open gable (sistema de conducción de vides para uva de mesa con hileras de plantas en forma de “Y”). Mientras que, respecto de la vid Superior y dado su vigor, aún se necesita información para hacer ajustes de la carga durante la poda y el raleo de frutos.

La variedad Flame Seedles es temprana, con un color rosado, pero debe trabajar más el racimo para lograr tamaño de baya. Por otro lado, los cultivares nuevos Serena INTA, Revelación INTA y Esperanza INTA no son de los más tempranos ya que maduran a fines de diciembre y comienzos de enero, pero se destacan por la calidad de sus racimos, con colores muy atractivos.
A nivel provincial se nota un incremento en el cultivo de las vides, no solo para vinificar, sino para el consumo en fresco; particularmente en la zona de Robles y Loreto.
El tema calidad de racimo, junto a la posibilidad de la cosecha temprana, pueden posicionar a Santiago del Estero como un productor de vid de primicia. Esto se logrará con el trabajo colaborativo entre los equipos técnicos de investigación y extensión, sumado al compromiso con los productores vitícolas de la zona de riego visitados, estableciendo bases para un trabajo articulado y demostrando el impacto positivo del módulo frutícola en el fortalecimiento de la fruticultura de la provincia.
Los resultados de estas evaluaciones sobre rendimiento de cosecha y calidad de uva de mesa son esenciales para ajustar estrategias y continuar con las mejoras de los sistemas productivos, generando información válida para la provincia que pueda estar disponible para los productores interesados en la temática; en especial, para pequeños y medianos productores de la zona de riego, lo que les permitiría diversificar sus producciones actuales.
Este módulo está a cargo de las ingenieras agrimensores Graciela Leguizamón, del Área de Investigación, y Sandra Coronel, de la AER Santiago-Banda, acompañadas por el personal de apoyo del Campo Experimental, Sergio Andrada y Marcelo Andrada.



