La fruta seca que ayuda a preservar la masa muscular y ósea después de los 45 años
Aportan proteínas vegetales, antioxidantes y compuestos bioactivos, nutrientes que intervienen en la estructura corporal y la fuerza.

Las pasas de ciruela se consolidan como una aliada para quienes superan los 45 años y buscan preservar la masa muscular y ósea. Este alimento, rico en proteínas vegetales, antioxidantes y compuestos bioactivos, ofrece beneficios que impactan directamente en la fuerza, la movilidad y la calidad de vida.
La combinación de nutrientes y fibras solubles contribuye a un metabolismo más equilibrado mientras regula el apetito. Especialistas recomiendan consumir una porción diaria de 50 gramos para obtener resultados positivos y evitar excesos.
Los cambios hormonales y metabólicos aparecen con la edad, afectando la estructura corporal. Según investigaciones recientes difundas por O Globo, la reducción progresiva de la masa muscular y la densidad ósea puede limitar la fuerza física y la movilidad. El consumo de frutas secas como las pasas de ciruela responde a estas necesidades, ya que su perfil nutricional destaca en la prevención de estos procesos.
El consumo equilibrado de pasa de ciruela puede ofrecer efectos positivos en la masa muscular y ósea, mejorar la regulación del apetito y el metabolismo y aportar saciedad y bienestar digestivo.
De acuerdo con estudios publicados en el Journal of Medicinal Food, la ingesta regular de pasa de ciruela se asocia con mayores niveles de IGF-1, una hormona clave producida principalmente por el hígado que participa en la generación y mantenimiento de los tejidos musculares y óseos.
Además, las investigaciones muestran una reducción de procesos inflamatorios y un aumento de la capacidad antioxidante en adultos mayores de 45 años.
Las pasas de ciruela aporta proteínas vegetales, antioxidantes y compuestos bioactivos, nutrientes que intervienen en la estructura corporal y la fuerza. Su contenido de fibras solubles contribuye a regular el apetito y a equilibrar el perfil metabólico.
Según datos citados por O Globo, estas fibras limitan la absorción rápida de glucosa, hecho que resulta fundamental para el control glucémico, especialmente en la etapa adulta.
El sorbitol, un azúcar natural presente en la pasa de ciruela, ayuda a estabilizar la energía al retardar la absorción de glucosa. Además, estos frutos secos contienen minerales como hierro, cobre, magnesio y vitamina K. Todos estos micronutrientes resultan esenciales para la formación y el mantenimiento de los huesos y participan en procesos metabólicos vinculados a la fuerza física.
Especialistas en nutrición recomiendan consumir la pasa de ciruela con moderación para evitar un exceso de azúcares naturales. Una porción diaria sugerida consiste en 50 gramos, aproximadamente cinco o seis unidades. Se puede incorporar como colación, mezclar con yogur, añadir a ensaladas o integrar en postres saludables.



