Internacionales

Una tapita de Coca-Cola en 1998 le cambió la vida: María del Jesús Pinargote lleva 7 Mundiales seguidos con todos los gastos pagados

Una tapita de Coca-Cola. Ese fue el punto de partida de una de las historias más insólitas del fútbol latinoamericano. En 1998, María del Jesús Pinargote Zambrano, oriunda de la parroquia Canuto, en Manabí, Ecuador, juntó seis vasos coleccionables de una promoción de Coca-Cola, depositó su cupón en un ánfora y ganó uno de los dos únicos premios repartidos en toda Latinoamérica: viajar de por vida a cada Copa del Mundo, con todos los gastos cubiertos y un acompañante incluido.

El detalle que hace la historia todavía más extraordinaria: antes de ese premio, Pinargote nunca había salido de Ecuador ni subido a un avión. Su primer vuelo fue directamente al Mundial de Francia 1998. Desde entonces, no faltó a ninguna edición. Francia, Corea-Japón, Alemania, Sudáfrica, Brasil, Rusia y Qatar: siete Mundiales consecutivos, acompañada en distintas ediciones por su esposo —fallecido años después—, una prima y su cuñada Mercedes.

Hoy, con alrededor de 68 años, es una de las hinchas más reconocidas de la historia del fútbol ecuatoriano. Sin embargo, el Mundial 2026 será el primero que verá desde casa: problemas de salud le impiden hacer el viaje. Una historia de 27 años que empezó con una tapita y que el tiempo convirtió en leyenda.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior