Este jueves entra en la recta final juicio contra mujer acusada de matar a su tío
Están previstos los alegatos y la fiscalía sostendría un homicidio simple, mientras que la defensa abogará por la absolución por legítima defensa.

Este jueves está previsto que entre en la recta final el juicio que se le sigue a Yésica Viviana Torres por el crimen de su tío Jorge Osvaldo Torres, hecho sucedido el 7 de agosto de 2023, en Campo Gallo. La fiscalía buscará la condena por homicidio simple, de 8 a 25 años, mientras que la defensa pugnará por la absolución, por legítima defensa.
El defensor Pedro Orieta adelantó que “está prevista para este jueves la última jornada del juicio oral, donde habrá una última declaración testimonial, la incorporación de documental y los alegatos. No tenemos información si se va a conocer el veredicto”.
Torres fue hallado con dos puñaladas en el pecho por su hermana, en su casa del barrio Obras, y luego las pistas llevaron hacia su sobrina. Su defensa, a cargo de Orieta y Malena Bustos, remarcará en su alegato situaciones de violencia que la acusada sufrió de parte de la víctima, “cuestiones que entendemos que esas cuestiones fueron acreditadas por testigos, sobre todo por pericias psicológicas. Torres fue víctima de violencia sexual desde muy niña, desde los 5 años, según ella misma relató. Pero también violencia psicológica y física por parte de este sujeto”.

Señaló que el único límite que tenía la acusada para frenar esos ataques era su abuela –y madre de Torres-, quien falleció en junio de 2023. “Entonces estaban dadas las condiciones de lo que un perito psicólogo definió como una ‘olla a presión’, por los constantes hostigamientos. Una noche en la que iba a ser atacada se defendió y terminó con la vida de su tío”.
La defensa no pondrá en duda que Torres es la autora del homicidio, pero sí sostendrá “la causa de justificación por legítima defensa por la violencia de género”, por lo que solicitarán la absolución.
Orieta también desestimó una versión de que Torres habría matado a su tío para quedarse con la propiedad, porque sostuvo que nunca fue acreditada por la fiscalía. “Entendemos que esa circunstancia no está ni siquiera puesta en discusión porque si bien es un solo inmueble, eran construcciones colindantes y tenían un trato diario. Pero no era un tema controversial, en definitiva”.



