Recalculan las emisiones del agro y detectan que el inventario nacional sobreestimó el óxido nitroso
Según un estudio de la UBA, el agro argentino genera un gran volumen de gases de efecto invernadero.

Un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), junto con el INTA y otros organismos, reveló por primera vez cómo se distribuye la fertilización nitrogenada en la Argentina y su impacto en las emisiones de óxido nitroso (N₂O), un gas de efecto invernadero 310 veces más potente que el CO₂.
El trabajo determinó que Buenos Aires concentra el 37% del nitrógeno aplicado en el país, seguida por Córdoba (26%), Santa Fe (12%) y Entre Ríos (7%). En cuanto a cultivos, el maíz encabeza el uso de fertilizantes nitrogenados (34%), seguido por trigo (23%), soja de primera (19%), cebada (8%) y girasol (4,5%).
Además, al recalcular las emisiones con datos locales provenientes de 26 estudios nacionales, los investigadores concluyeron que el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero 2024 sobreestimó las emisiones de N₂O en un 33%, ya que utilizaba parámetros internacionales que no reflejan las condiciones productivas argentinas.
Los autores proponen ajustar el reporte nacional y avanzar en estrategias de manejo más eficientes —como fertilización en etapas o productos de liberación controlada— para reducir emisiones sin afectar rendimientos, en línea con los compromisos asumidos por el país en el marco del Acuerdo de París.
El informe completo se puede leer en: Sobre la Tierra.



