Por qué el consumo de carne vacuna vuelve a estar bajo la lupa científica
El Nobel alemán Harald zur Hausen puso bajo la lupa el consumo de carne vacuna al señalar su posible vínculo con el cáncer de colon.

La relación entre la alimentación y el cáncer suma nuevas evidencias que reavivan el debate sobre el consumo de carne vacuna. Uno de los aportes más citados proviene del científico alemán Harald zur Hausen, Premio Nobel de Medicina en 2008, quien advirtió en reiteradas ocasiones sobre el mayor riesgo de cáncer de colon asociado al consumo de carne de vacuno y leche.
Zur Hausen sostuvo que el consumo de carne vacuna constituye un factor de riesgo elevado para el cáncer colorrectal, una afirmación que reiteró a lo largo de los años a partir de estudios epidemiológicos y comparativos entre distintos países. Durante su participación en el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, realizado en Madrid, fue contundente al señalar la relación entre dieta y enfermedades crónicas.
Uno de los argumentos centrales se basa en la comparación internacional de tasas de cáncer colorrectal. Países como Japón y Corea del Sur, donde la carne vacuna forma parte habitual de la dieta, presentan índices más altos que India, donde su consumo es mínimo por razones culturales y religiosas.
La evidencia científica también apunta a los componentes presentes en la carne roja, como el hierro hemo y los compuestos que se generan durante la cocción a altas temperaturas, vinculados a un mayor riesgo de desarrollar tumores malignos.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificaron las carnes procesadas como carcinógenas y la carne roja como probablemente carcinógena, publicó el sitio Infobae.
Más allá de los factores químicos, zur Hausen planteó una hipótesis que despertó especial interés en la comunidad científica: la posible presencia de virus bovinos termorresistentes con potencial oncogénico. Según el Nobel alemán, los datos disponibles son compatibles con la existencia de uno o más agentes infecciosos capaces de sobrevivir a los procesos habituales de cocción y contribuir al desarrollo del cáncer de colon.
El investigador, fallecido en 2023, también advirtió sobre el consumo de leche de vaca, especialmente durante la infancia, y citó estudios observacionales que muestran una menor incidencia de tumores en personas con intolerancia a la lactosa. No obstante, aclaró que se trata de asociaciones que aún requieren mayor evidencia científica.
El mensaje de zur Hausen no apuntaba a la prohibición, sino a la prevención y la moderación. Las recomendaciones internacionales coinciden en reducir el consumo de carnes rojas y procesadas, priorizar alimentos de origen vegetal y mantener hábitos saludables. Para el Nobel alemán, “prevenir es mejor que curar”, especialmente actuando desde edades tempranas.
Su legado amplía el debate sobre el impacto de la alimentación en la salud pública y refuerza la necesidad de seguir investigando los vínculos entre dieta, infecciones y cáncer, un campo que continúa abierto y en expansión.



