“No es normal”. 14 de marzo: Día Mundial de la Endometriosis, un dolor que no debe subestimarse
La detección temprana y la visibilización son las mejores herramientas para una enfermedad que afecta a 1 de cada 10 mujeres .

El 14 de marzo es el día elegido para darle visibilidad a la endometriosis a nivel mundial. Esta fecha tiene el propósito de informar sobre una enfermedad subestimada y promover la detección temprana, bajo la premisa: “Si duele, no es normal”.
La endometriosis es una enfermedad crónica e inflamatoria que se desarrolla cuando un tejido similar al endometrio (el tejido que normalmente recubre el interior del útero) aparece en otras zonas del cuerpo. Este tejido ectópico puede crecer en los ovarios, las trompas de Falopio, la vejiga, los intestinos e incluso, en los pulmones.
Al responder a los ciclos hormonales, este tejido fuera de lugar produce lesiones, nódulos, quistes y adherencias que pueden comprometer la calidad de vida.
Se estima que la enfermedad afecta a 1 de cada 10 mujeres en edad fértil. A pesar de su alta prevalencia, un diagnóstico certero suele demorar entre 8 y 10 años desde la aparición del primer síntoma. Esta demora se debe principalmente a que los indicios suelen ser subestimados o atribuidos a procesos menstruales “normales”.
Un diagnóstico que no puede esperar
El camino hacia la detección se ve obstaculizado porque la enfermedad no es visible en los estudios ginecológicos de rutina. Sino que, para identificarla se deben solicitar estudios específicos, como la resonancia magnética ginecológica o el mapeo ecográfico para endometriosis. Sumado a que estos análisis deben ser realizados obligatoriamente por especialistas expertos en la materia.
En los últimos 10 años, se observó un aumento en la incidencia de los casos diagnosticados (alrededor de 176 millones de personas). Aunque algunas estadísticas globales sugieren variaciones según la región, la carga absoluta de la enfermedad creció debido a factores demográficos y a una mayor capacidad de detección.
La especialista Mónica Bonin destacó en diálogo con La Voz que este ascenso también “está vinculado al estilo de vida moderno”, que deterioró la salud hormonal femenina en la última década.
Las causas de la endometriosis son multifactoriales, incluyendo una genética predisponente y un sistema inmunológico o ambiental alterado. Factores como el estrés elevado, la obesidad, el sedentarismo y una alimentación rica en ultraprocesados y azúcares refinados generan un estado de dominancia estrogénica. Este ambiente proinflamatorio sistémico favorece el desarrollo de la enfermedad que depende de los estrógenos para su crecimiento.
Síntomas de alerta y el impacto en la vida diaria
El síntoma más característico es el dolor pélvico intenso durante la menstruación, que muchas veces llega a ser incapacitante. Sin embargo, la endometriosis también se manifiesta a través de sangrados abundantes, dolor durante las relaciones sexuales y fatiga crónica. Además, es común presentar síntomas intestinales como cólicos muy fuertes, hinchazón o constipación severa durante el periodo menstrual.
Otro de los grandes desafíos de esta patología es su relación directa con la fertilidad. Se estima que entre el 30% y el 50% de las mujeres con endometriosis tienen dificultades para lograr un embarazo. Para muchas pacientes, la búsqueda de un hijo y la consulta por infertilidad son la primera -y muchas veces tardía- oportunidad de obtener un diagnóstico de la enfermedad.
Nuevas fronteras en la detección
La especialista e influencer en temas de endometriosis presentó a finales de 2025, un test de saliva para el diagnóstico de la endometriosis. Este desarrollo representa un avance para reducir el tiempo de diagnóstico, que actualmente tiene un promedio de 8 a 10 años desde la aparición del primer síntoma.
Hasta ahora, la única forma de obtener una confirmación 100% certera es mediante una laparoscopia o laparotomía, procedimientos quirúrgicos que permiten comprobar la presencia de tejido fuera del útero.
El lema que acompaña la lucha de las mujeres con endometriosis es: “Si duele no es normal”. Gracias a ella, la enfermedad está logrando mayor visibilización en la sociedad.



