México reduce la jornada laboral a 40 horas, mientras en Argentina se conculcan derechos
Mientras en Argentina el Senado avanzó con la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en México el Congreso dio un paso en sentido contrario.

El Senado de la República de México aprobó la reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, sin reducción salarial. La medida fue votada con 121 votos a favor y ninguno en contra, en lo general y en los artículos no reservados.
En Argentina son obligatorias las 48 horas. Lo llamativo es que se trata de una decisión diametralmente opuesta a la que aprobó horas atrás el Senado argentino, por iniciativa de Javier Milei, que implica una drástica pérdida de derechos laborales en favor de la patronales y un cercenamiento de la actividad sindical.
¿QUÉ ESTABLECE LA REFORMA MEXICANA?
La iniciativa, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum en diciembre, modifica el Artículo 123, Apartado A, de la Constitución mexicana y dispone:
- Reducción progresiva de la jornada semanal de 48 a 40 horas
- Implementación gradual entre 2027 y 2030
- Alcance estimado: 13,5 millones de trabajadores beneficiados
DOS MODELOS EN DEBATE
El contraste se da en un contexto regional donde las políticas laborales vuelven a ocupar el centro del debate público.
En Argentina, la reforma laboral obtuvo media sanción en el Senado y ahora deberá tratarse en Diputados. El oficialismo sostiene que apunta a modernizar el mercado laboral, mientras sectores sindicales y opositores denuncian que flexibiliza condiciones y reduce derechos.
En México, en cambio, el enfoque adoptado apunta a la reducción del tiempo de trabajo sin disminución salarial, alineándose con tendencias que ya se discuten en varios países europeos.
El debate sobre productividad, derechos laborales y competitividad vuelve a dividir aguas en América Latina.



