Ciencias

Los factores de riesgo silenciosos del cáncer de estómago, según un nuevo estudio

Es el quinto tumor maligno más frecuente y la cuarta causa principal de muerte por cáncer en el mundo.

El cáncer de estómago es el quinto tumor maligno más frecuente y la cuarta causa principal de muerte por cáncer en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Gran parte del desafío que hoy enfrentan los pacientes radica en que los diagnósticos que suelen realizarse en etapas avanzadas. Por eso, identificar los factores de riesgo es clave para mejorar el acceso y éxito de los tratamientos.

Un reciente estudio internacional, liderado por la Facultad de Medicina Duke-NUS y el Sistema Nacional de Salud Universitario de Singapur (NUHS), identificó una red compleja de factores de riesgo implicados en las primeras fases del desarrollo del cáncer gástrico, lo que abre nuevas posibilidades para la prevención y la detección temprana.

El análisis, publicado hace unas semanas en la revista Cancer Discovery, reveló que la combinación de mutaciones genéticas, alteraciones inmunitarias asociadas al envejecimiento y la presencia aumentada de ciertas bacterias orales en el estómago —como Streptococcus— favorecen la inflamación crónica y el daño en el tejido gástrico.

“El riesgo de cáncer gástrico proviene de una interacción compleja entre envejecimiento, cambios genéticos, cambios inmunitarios y las bacterias que portamos”, explicó el de los autor principal de la investigación, el decano de Facultad de Medicina Duke-NUS Patrick Tan.

El estudio también identificó la hematopoyesis clonal (mutaciones en células sanguíneas que se incrementan con la edad) como un factor relevante que, junto al tabaquismo, potencia el proceso inflamatorio y la progresión hacia lesiones malignas.

Los síntomas suelen ser inespecíficos y poco notorios en las etapas iniciales, lo que dificulta una intervención precoz.

El cáncer de estómago, también conocido como cáncer gástrico, se produce por el crecimiento descontrolado de células en el revestimiento del estómago, que pueden formar un tumor y diseminarse a otros órganos. La mayoría de los casos afectan la porción principal del estómago, aunque en Estados Unidos es más frecuente en la unión gastroesofágica.

Los tipos más comunes son los adenocarcinomas, que surgen en las células glandulares de la mucosa interna y representan el 90% de los casos. Existen otros tipos menos frecuentes, como los tumores estromales gastrointestinales (GIST), relacionados con mutaciones en los genes KIT o PDGFRA, y los tumores neuroendocrinos o carcinoides.

Entre los factores de riesgo se encuentran la edad avanzada (la mediana de diagnóstico es de 68 años), el sexo masculino, la ascendencia hispana, africana o asiática.

Otros factores de riesgo son la infección crónica por Helicobacter pylori, el consumo habitual de alimentos procesados, carnes curadas, dietas con alto contenido salino, el consumo excesivo de alcohol, el sobrepeso y el tabaquismo.

A nivel hereditario, mutaciones en genes como CDH1 o BRCA2 y antecedentes familiares de cáncer gástrico incrementan el riesgo y justifican el seguimiento clínico y el asesoramiento genético.

 

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