Ley de Glaciares: las modificaciones ponen en riesgo las reservas estratégicas de agua dulce
La reforma apunta especialmente a redefinir los alcances de protección en el área periglaciar, una zona menos visible que los grandes glaciares pero fundamental para el equilibrio hídrico.

La reciente media sanción en el Senado para modificar la Ley de Glaciares abrió una fuerte polémica ambiental. En diálogo con Radio 750, la periodista especializada en temas ambientales Agustina Grasso advirtió que los cambios “ponen en juego las reservas estratégicas de agua dulce del país” y responden a presiones de sectores mineros interesados en ampliar su margen de acción en zonas hoy protegidas.
La reforma apunta especialmente a redefinir los alcances de protección en el área periglaciar, una zona menos visible que los grandes glaciares pero fundamental para el equilibrio hídrico.
“Los glaciares y sobre todo la zona periglaciar son clave porque constituyen nuestro stock de hielo”, explicó Grasso. Según detalló, estos sectores funcionan como reservas que alimentan cuencas hídricas y sostienen el caudal de los ríos, particularmente en épocas de sequía.
Para la periodista, el riesgo es estratégico: “En un futuro con mayor calentamiento global, este recurso va a ser todavía más importante”. Reducir los niveles de protección, sostuvo, implica comprometer una fuente vital de agua dulce para las próximas generaciones.
El foco en la zona menos visible
Uno de los puntos centrales del debate es que la discusión se desplaza hacia áreas que no tienen la visibilidad simbólica de glaciares emblemáticos como el Glaciar Perito Moreno.
“Se instalan argumentos como que nadie quiere tocar el Perito Moreno, pero la discusión real está en la zona periglaciar, que es menos visible”, advirtió Grasso. Sin embargo, aclaró que esos hielos cumplen un rol decisivo: aportan una parte significativa del caudal de los ríos y garantizan el abastecimiento en momentos críticos.



