Le colocaron la tobillera electrónica a Agostina Páez, mientras espera que se defina su situación
La abogada continúa retenida en Brasil, donde se instruye una causa en su contra por racismo.

La turista santiagueña Agostina Páez, de 29 años, investigada por delitos racistas en Brasil, finalmente fue sometida a la colocación de una tobillera electrónica por la Policía Civil de Río de Janeiro.
El caso tuvo repercusión tras la difusión en redes sociales de un video en el que la joven realiza gestos racistas contra un camarero en un bar de Ipanema, en la zona de Río Sul. Declaró que hubo un malentendido al pagar la cuenta del bar y que los empleados se burlaron de ella, por lo que reaccionó de esa forma. Aunque adujo que desconocía que el gesto constituyera un delito en ningún país y que se trataba de una “broma” dirigida por sus amigos.
Esta semana, mientras se esperan nuevas declaraciones tanto de la presunta víctima como de testigos directos, incluido el gerente del bar, por el episodio sucedido el 14 de enero. El proceso es supervisado por el juez Orlando Feitosa, del tribunal de Justicia de comarca de la capital brasileña.
En tanto, la policía carioca también recibió una denuncia por amenazas contra Páez, lo que sumado a un incidente en el que sostuvo que tres falsos policías habrían ingresado a su departamento, motivó que se mudara por seguridad.
Mariano Páez, el padre de la joven, reconoció que “fuimos responsables de pedirle a Agostina que se retirara del lugar y que se fuera a otro departamento. Está aterrorizada”.
“Es muy riguroso y nos parece una medida excesivamente severa. Es una investigación en la que un asunto no tiene un destino claramente determinado, y debe analizarse en el contexto general de lo que contiene un video”, declaró al periódico.
“Como Agostina ingresó al país usando únicamente su documento de identidad, la Policía Federal intervino para impedirle salir de Brasil con dicho documento”, explicó y añadió que su hija “en el momento oportuno, se defenderá”. Su defensa interpondrá un habeas corpus para que le permitan regresar a la Argentina.
En un video que circula en redes sociales, Agostina se burla abiertamente del papel de “mono” (macaco) e imita a un animal.
La prensa brasileña destacó que Agostina Páez es influencer digital con millones de seguidores en Instagram y TikTok, pero su nombre se volvió muy conocido en los últimos meses, no solo por su presencia en el ámbito empresarial, sino también por un conflicto legal vinculado a su entorno familiar: es hija de Mariano Páez, empresario del transporte, involucrado en casos de violencia de género.
El agresor fue detenido el 10 de noviembre, acusado de agredir físicamente y abusar de su expareja, Estefanía Budan. El 15 de diciembre, la Justicia ordenó su libertad bajo estrictas condiciones, incluyendo el uso de una tobillera electrónica, la prohibición de contacto con la denunciante y un registro de conducta, cuya detención se supervisa permanentemente. El proceso judicial continúa en fase de investigación.
En su defensa, Agostina Páez presentó una denuncia contra Estefanía, a la que acusó de acoso, difamación y violencia digital. Pero, sorpresivamente, luego su padre y Budán volvieron a mostrarse juntos en redes, pese a la prohibición de contacto y las denuncias.



