Contragolpe: Villarruel autorizó a Fernández Sagasti a participar de la sesión de tierras en forma remota
La vicepresidenta y titular del Senado habilitó a la senadora kirchnerista a intervenir con voz y voto en la sesión en la que se tratará el proyecto de extranjerización de tierras. Milei había modificado su agenda internacional para que Villarruel no pudiera presidir la sesión y eventualmente desempatar.

La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, firmó un decreto que habilita de manera “individual, excepcional y transitoria” a la senadora kirchnerista de Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, quien cursa un embarazo de ocho meses considerado de riesgo médico, a participar con voz y voto de forma remota de la sesión del próximo jueves en la Cámara alta, donde se tratará el polémico proyecto de extranjerización de tierras.
Según el decreto, la habilitación de la legisladora camporista para intervenir en la sesión a distancia deberá ser convalidada por el pleno del Senado con la mitad más uno de los votos.
Fernández Sagasti, quien reside en Mendoza, se encuentra impedida de trasladarse a Buenos Aires a raíz de una restricción médica producto de su avanzado embarazo de 32 semanas, a una edad (42 años) que la comunidad científica considera de riesgo.
El certificado médico firmado por el jefe del Servicio de Ginecología del Hospital, Luis Lagomaggiore, le indica a la senadora opositora reposo relativo y contraindicación expresa para realizar esfuerzos y viajes por cualquier medio de transporte.
Desde La Cámpora sostuvieron en off the record que “la mayoría que hace falta” para autorizar a Fernández Sagasti a participar de forma virtual de la sesión es de la “mitad más uno” de los votos.
De concretarse este paso, el interbloque Popular contaría con sus 25 representantes, quienes ya se expidieron en rechazo a la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.
El decreto firmado por Villarruel se basa en uno similar firmado por la exvicepresidenta Cristina Kirchner en 2020, en ocasión de la pandemia de coronavirus, que obligó al Senado a readecuarse a un formato de funcionamiento híbrido, incluyendo la virtualidad.
Si bien el tema se judicializó, posteriormente la Corte Suprema convalidó la decisión de adoptar la forma remota para deliberar y tomar decisiones legislativas.
Esta decisión de Villarruel también pareciera una devolución de gentilezas a Javier Milei, quien modificó su agenda internacional para que la vicepresidenta se vea obligada a reemplazarlo y no pueda eventualmente desempatar la sesión.



