La obesidad se triplicó en el mundo y golpea con más fuerza a los mayores de 50
América Latina, entre las regiones con mayor sobrepeso y obesidad.

La Organización Mundial de la Salud advierte que la obesidad se ha triplicado en el mundo desde 1975, convirtiéndose en uno de los principales desafíos sanitarios.
En América Latina y el Caribe, la situación es especialmente preocupante: según la Organización Panamericana de la Salud, casi el 60% de los adultos y el 33% de niños y adolescentes presentan exceso de peso.
En mayores de 50 años, la problemática adquiere características particulares. Los cambios hormonales y metabólicos propios del envejecimiento —como el aumento de grasa visceral, la pérdida de masa muscular y la disminución del metabolismo basal— incrementan el riesgo cardiometabólico y aceleran el deterioro funcional.
La obesidad en esta etapa favorece la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la hipertensión, las dislipidemias y la enfermedad cardiovascular.
Especialistas señalan que el control periódico del peso, la circunferencia de cintura, la presión arterial, la glucemia y el perfil lipídico es clave para prevenir complicaciones.
Además, advierten que los errores alimentarios más frecuentes en esta franja etaria no pasan tanto por la cantidad de comida, sino por la baja calidad nutricional: exceso de ultraprocesados y harinas refinadas, déficit de proteínas y escaso consumo de frutas y verduras.
La magnitud del problema plantea un fuerte desafío para los sistemas de salud y exige estrategias integrales de prevención y tratamiento.



