La crecida del río Salado no se detiene y perjudica a pueblos en Pellegrini
Los pobladores construyen defensas con sus propios medios para evitar el avance de las aguas, cuyo caudal no merma.

El panorama en el departamento Pellegrini sigue crítico por la crecida del río Salado y sus tributarios Horcones y Urueña, que provocan desbordes y perjudican a numerosas localidades, sin que se avizore una disminución de su caudal.
“La situación está empeorando, ahora en el pueblito nuestro de Santo Domingo también está saliendo el agua y ya agarró el cementerio y algunos vecinos están poniendo bolsas (de arena)” para que no avance hacia las viviendas, contó Osvaldo, un poblador.
“Después, en un cruce de caminos que va a Ahí Veremos y el otro que viene a Nueva Esperanza, que va a (San José del) Boquerón. A la derecha, al venir de Nueva Esperanza, vivimos nosotros y se preparó esta calle de tierra para desagotar. Pero bueno, si va al sur el agua, seguirá perjudicando bastante a la gente de Chañar Bajada”, se lamentó.

“Y el agua está en alza nomás, sube más porque está crecido el río. Es todo un tema”, advirtió este sábado por la noche.
En la zona trabajan Defensa Civil y Desarrollo Social, además de las comisiones municipales y el municipio de Nueva Esperanza, además de la Iglesia y entidades como Red Solidaria, aunque los esfuerzos no son suficientes por la magnitud del fenómeno y la cantidad de damnificados.



