Jueza definirá la suerte de tres acusados de homicidio, uno de ellos menor de edad
Las peleas se originaron por unos caballos sueltos y terminaron de la peor manera.

La jueza Erika Casagrande difirió este lunes su pronunciamiento con respecto al pedido de prisión preventiva que realizó la fiscalía contra tres acusados por el homicidio de Juan Carlos Sueldo, mientras que sus defensores abogaron por su excarcelación.
Los imputados son Maximiliano y Javier Coronel, más un menor de 17 años, para quienes la fiscal Victoria Ledesma solicitó prisión preventiva, aunque en el caso del adolescente bajo el régimen penal juvenil. Las defensas, por su parte, requirieron nulidades, excarcelaciones y la externación del menor, entre otros puntos.

La magistrada decidió postergar su decisión para resolver los distintos planteos, al cabo de una audiencia que se extendió por casi dos horas y media.
El hecho ocurrió el 30 de agosto en el sector Villa Coy, del barrio América del Sur, donde fue asesinado a golpes Juan Domingo Sueldo, de 53 años.

El origen de los incidentes fue la presencia de caballos sueltos, de la familia de los acusados, por lo que Sueldo y su yerno, Silvio Silva, protagonizaron un primer incidente al reclamarles a los Coronel. Estos dijeron que allí fue lastimada una niña.
Pero, más tarde –ya de madrugada- los Coronel contraatacaron al ingresar por la fuerza a la casa de sus vecinos y allí es donde Sueldo fue golpeado en la cabeza con un objeto no determinado y pateado cuando ya estaba caído. Eso le provocaría la muerte el 6 de septiembre, tras una agonía.

Dentro de la vivienda causaron desmanes y amenazaron con acuchillar a la familia atacada e incluso con violarlos y prenderles fuego. Los niños lograron ser sacados por una ventana. En esos ataque habrían actuado unas 7 personas, entre ellas algunas mujeres.

La defensa de los acusados se inclinó por un homicidio preterintencional (el objetivo no era causar la muerte): “No estuvo presente la idea de matar; se dio la pelea con el lamentable resultado de la muerte. Mi cliente (Maximiliano Coronel) no se levantó ese día pensando que iba a matar a alguien”, argumentó Ángel Sández. También descartó agravantes como alevosía y ensañamiento, al tiempo que negó que hubiese peligros procesales en caso de ser puestos en libertad.
Por el contrario, el querellante Juan Manuel Rojas sostuvo que existió una premeditación y participación de más de dos personas para atacar a la familia de la víctima, por lo que sostienen que se trataría de un homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento, pero también consideró que habría otros delitos cometidos. “Ha quedado acreditado en esta audiencia en que estas personas ingresan cerca de las 00:30 a la casa de esta familia y comienzan a golpear a miembros de la familia y cuando el señor Sueldo estaba de espaldas, abrazando a su hija que estaba herida, recibe un golpe de atrás con un objeto contundente. Cuando estaba caído, los demás integrantes de esta patota asesina le pasan por encima prácticamente”, subrayó.



