Investigan una presunta red de explotación sexual tras hallar a una adolescente en Ojo de Agua

La aparición de una adolescente de 14 años en la ciudad santiagueña de Ojo de Agua permitió abrir una investigación que podría derivar en el desmantelamiento de una presunta red de explotación sexual de menores con conexiones entre Santiago del Estero y Córdoba.
La causa se encuentra dividida entre ambas provincias. En Santiago del Estero se investigan las circunstancias en las que la menor fue localizada, mientras que la pesquisa por los hechos vinculados a Córdoba continúa bajo la órbita de la Fiscalía Múltiple de Deán Funes.
La investigación se inició luego de que los familiares denunciaran la desaparición de la adolescente. Ante la denuncia, se activó el protocolo de búsqueda y la División Departamental Ischilín logró establecer que la joven se encontraba fuera de Córdoba, en Ojo de Agua.
Según explicó la fiscal Analía Cepede, la adolescente había tomado un remís con destino a la vivienda de una amiga y posteriormente dejó de responder los llamados de su madre.
Choferes, celulares y nuevas pistas
En el marco de la investigación fueron detenidos remiseros y conductores de Uber. De acuerdo con la pesquisa, uno de ellos habría trasladado a la menor hasta el lugar donde se produjeron los hechos investigados.
La Fiscalía busca determinar ahora si los acusados actuaban individualmente como supuestos clientes o si detrás de ellos existía una persona encargada de organizar y coordinar la explotación. Esta última posibilidad podría derivar en la intervención de la Justicia Federal.
Durante los allanamientos realizados por los investigadores se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos, que serán sometidos a peritajes para determinar si existen más víctimas y establecer el posible alcance de la organización.
Una investigación que apunta a proteger a menores
Entre los delitos que se analizan figuran grooming, abuso sexual y explotación sexual de menores, agravados por la edad de las posibles víctimas.
La fiscal remarcó que la investigación involucra a adolescentes de entre 13 y 14 años y destacó que, independientemente de cualquier supuesto consentimiento, se trata de menores de edad que se encontrarían en una situación de especial vulnerabilidad.
De acuerdo con la hipótesis investigativa, la captación no se habría producido principalmente a través de redes sociales o plataformas digitales, sino mediante un sistema de contactos y recomendaciones entre adultos, conocido como “boca a boca”.
La Justicia continúa reuniendo pruebas para determinar cómo funcionaba esta presunta estructura, identificar a todos los involucrados y establecer si existen otras adolescentes que hayan sido víctimas.



