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Huachana celebró la Fiesta de la Aparición de la ‘Patrona del Monte’

A 206 años de su aparición, numerosos fieles se congregaron para la misa presidida por el obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral, quien destacó a María como guía y faro de luz para la comunidad.

La comunidad de Huachana celebró la fiesta chica de la patrona del monte santiagueño con una misa solemne presidida por el obispo de Añatuya, monseñor José Luis Corral SVD, en el santuario de la Virgen de Huachana. La jornada reunió a numerosos fieles que llegaron desde distintos puntos de la región para rendir homenaje a la Virgen y compartir las expresiones de fe propias de esta festividad.

La celebración se enmarcó en la fiesta de la Candelaria y de la Presentación del Señor en el Templo. Durante la homilía, monseñor Corral centró su mensaje en el símbolo de la luz como signo de esperanza y orientación para la vida cristiana.

“Hoy estamos aquí como pueblo peregrino en esta fiesta tan entrañable y nos congrega un signo sencillo pero profundo, esta luz que está brillando delante de la Virgen. Una luz no mete ruido, irradia y se consume en silencio, pero también nos alegra la vida y el corazón. No deslumbra ni enceguece, sino que de un modo manso nos da esperanza. Así la Iglesia nos presenta a Jesús, luz para iluminar a todos los pueblos”, expresó.

El obispo recordó el pasaje evangélico de Simeón y destacó la figura de María como quien presenta a Jesús al corazón de su pueblo. En ese sentido, afirmó: “Jesús, la luz verdadera que viene de Dios. María, nuestra Madre de Huachana, faro encendido en medio del monte, que ilumina y acompaña a este pueblo desde hace más de dos siglos”.

Monseñor Corral comparó a la Virgen de Huachana con una llama que permanece viva en el tiempo y sostuvo: “Mirar a la Virgen de Huachana es como contemplar la llama viva de un cirio que arde sin consumirse. Una luz que permanece, que no se apaga con el viento ni con la noche, que siempre vuelve a encender la fe de los sencillos”.

En otro tramo de su mensaje, señaló que la fe no elimina las dificultades, pero ofrece orientación y compañía. “La fe no es una luz que disipa todas nuestras tinieblas, sino una lámpara que va guiando paso a paso nuestro camino en medio de la noche. María desde Huachana nos acompaña para que no caminemos a oscuras”, afirmó, y recordó las palabras del Evangelio: “No tengan miedo, yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.

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