Fuego en Chubut: brigadistas vuelven a combatir llamas, a pestar de las precipitaciones
A pesar de la lluvia y la nieve, los incendios siguen activos, y los especialistas insisten en que solo lluvias otoñales podrían extinguirlos por completo.

Los brigadistas y combatientes que luchan contra las llamas en la cordillera de Chubut son conscientes que la lluvia y las bajas temperatura ayudan, pero no son determinantes, por lo que se preparan para seguir trabajando durante varias semanas hasta lograr contener los incendios que permanecen activos.
Tras dos jornadas de alivio relativo y de reorganización de los equipos, con tareas de monitoreo y relevamiento como prioridad, la zona donde se produce la emergencia ígnea amaneció con cielo despejado y se retomó la tarea en los frentes activos de los incendios vigentes, tanto en territorio provincial como en el Parque Nacional Los Alerces. Sigue el viento fuerte.
Un dato desalentador es que, sin nuevos pronósticos de lluvia hasta la semana próxima, la lucha contra las llamas depende exclusivamente de la tarea de los equipos de combate. “Vemos una garúa prevista para la semana próxima, el martes, pero con escasos milímetros y ya sabemos que con eso no alcanza para apagar los focos principales” indicaron desde el gobierno de Chubut.
El dato que no dejan pasar los equipos que atienden la contingencia es la influencia del viento. “Si llueve, pero hay ráfagas superiores a los 50 kilómetros, es la nada misma” sostienen, y reiteraron el concepto de que “el fuego avanza a la velocidad del viento, es imposible detenerlo, por más lluvia que tengamos”.
En el área de Puerto Patriada, en territorio chubutense, el incendio detectado el 5 de enero ya afectó una superficie de 30.677 hectáreas. Actualmente se encuentra contenido, aunque mantiene actividad en distintos sectores de su perímetro. La vegetación dañada incluye arbustales, matorrales, bosques implantados y amplias áreas de bosque nativo.



