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ExPresos políticos de Santiago del Estero repudian dichos negacionistas de docente libertario

Un docente y encargado de prensa de La Libertad Avanza de Catamarca posteó que “no terminaron con todos, una pena”, en relación a la masacre de Capilla del Rosario.

La Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Familiares, Detenidos, Desaparecidos y ExPresos Políticos de Santiago del Estero expresó su más enérgico repudio a las declaraciones realizadas por el docente catamarqueño Fernando Zamiruk, integrante de La Libertad Avanza y vinculado a su espacio de formación política, quien al referirse a la Masacre de Capilla del Rosario manifestó: “No terminaron con todos. Una pena…”.

 

“No se trata de una opinión más dentro de un debate político. No podemos naturalizar que se reivindique el asesinato de personas, se lamente que hayan quedado sobrevivientes y se pretenda presentar como legítimo lo que fue probado en la justicia como crímenes de Lesa Humanidad”, se indicó.

 

La Masacre de Capilla del Rosario, ocurrida en Catamarca en 1974, “forma parte de nuestra historia reciente y constituye un gravísimo episodio de violación de derechos humanos”, se remarcó. Ese episodio consistió en el fusilamiento ilegal de entre 14 y 16 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), ocurrido el 12 de agosto de 1974, después que las víctimas se hubieran rendido tras un operativo militar frustrado.

 

“La libertad de expresión no puede ser utilizada como argumento para legitimar discursos que celebran la eliminación del otro”, se esgrimió desde la entidad.

 

“Estas expresiones –se hizo hincapié- forman parte de un discurso político que busca instalar entre las nuevas generaciones una mirada negacionista y  antidemocrática, que pretende convertir a quienes fueron víctimas de Delitos de Lesa Humanidad en responsables de su propia persecución y asesinato”.

 

La asociación reafirmó su “compromiso inclaudicable con la Memoria, la Verdad y la Justicia, con la defensa irrestricta de los derechos humanos y con la construcción de una sociedad democrática. A 50 años del golpe cívico-militar-eclesial, cuando nuestro país vuelve a ser escenario de discursos que buscan relativizar el terrorismo de Estado y poner en discusión consensos democráticos fundamentales, sostenemos con absoluta claridad: la memoria no se negocia; la verdad no se relativiza y nunca más significa Nunca Más”.

 

Tras el repudio generalizado por sus dichos, Zamiruk buscó aclarar que su intención “no fue generar un comentario genocida, sino contar la realidad de la historia de lo que sucedía en los 70”, que, según análisis fueron “una tragedia argentina” en la que, según planteó, dos facciones peronistas —mencionó a la Triple A, “usando a las fuerzas de seguridad”— y la izquierda “usaron a los argentinos de bien como presos del sistema político”.

 

Agregó que, “para los peronistas, la propaganda  política partidaria siempre le adjudicó la culpa a los ciudadanos de bien o a los sectores opositores”.

 

Zamiruk insistió en que el comentario debe leerse, según su posición, como parte de una discusión histórica y política sobre aquella década, y no como una reivindicación de la violencia.

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