En medio de la crisis que atraviesa Argentina, Santiago del Estero amplió su superávit fiscal
La provincia pasó de un resultado positivo equivalente al 16,2% al 21,5% de sus ingresos durante 2025, mientras la mayoría de las jurisdicciones registró un deterioro de sus cuentas públicas.

En un escenario económico complejo para la Argentina y con las cuentas de la mayoría de las provincias bajo presión, Santiago del Estero logró fortalecer su resultado fiscal durante 2025. Así lo señala un informe de PwC Argentina, que analizó la evolución de las cuentas públicas de las distintas jurisdicciones del país.
Según el relevamiento, las provincias registraron en conjunto un déficit primario equivalente al 0,04% del PBI, el primer resultado negativo de este tipo desde 2017. En contraste, el Gobierno nacional mantuvo un superávit primario del 1,4% del PBI durante 2025.
El informe atribuye buena parte del deterioro provincial al crecimiento del gasto. Mientras las erogaciones de la Nación prácticamente no variaron en términos reales, con un incremento del 0,4%, el gasto primario de las provincias aumentó un 5,3% real, por encima del crecimiento de sus ingresos, que fue del 2%.
Santiago del Estero, entre las provincias que mejoraron
De las 23 jurisdicciones incluidas en el análisis, 18 empeoraron su resultado primario respecto de 2024. Santiago del Estero, en cambio, se ubicó entre las excepciones.
La provincia pasó de un superávit equivalente al 16,2% de sus ingresos en 2024 al 21,5% en 2025.
De acuerdo con PwC, uno de los factores que incidió en esta mejora fue el fuerte incremento de las rentas de la propiedad, que registraron una variación del 550%, un comportamiento considerado atípico dentro de las cuentas provinciales.
Junto con Santiago del Estero, también mostraron una mejora Chaco, Catamarca, Buenos Aires y Salta, aunque el informe señala que en varios de estos casos el resultado estuvo relacionado principalmente con la contención del gasto.

El gasto corriente, en el centro de la discusión
El informe advierte que las provincias enfrentan cada vez menos margen para reducir los gastos de capital, destinados a obras, infraestructura y equipamiento. Este rubro representa actualmente cerca del 10% del gasto total, uno de los niveles más bajos de las últimas dos décadas.
En cambio, las erogaciones corrientes crecieron un 6% durante 2025. Dentro de este segmento, el gasto en personal tiene un peso significativo y representa aproximadamente el 44% del gasto provincial total.
PwC plantea que, ante la necesidad de nuevos ajustes, el principal desafío estará en contener este tipo de gastos, que representaron el 14,3% del PBI, por encima del promedio histórico registrado entre 2005 y 2015.
Un escenario dispar entre las provincias
El deterioro no fue uniforme. Ciudad de Buenos Aires pasó de un superávit del 4,6% de sus ingresos a un déficit del 0,7%, mientras que Mendoza pasó de un resultado positivo del 6,1% a un déficit del 2,9%.
Neuquén, por su parte, mantuvo superávit, aunque cayó del 9,5% al 2,1%.
El caso más delicado fue el de Tierra del Fuego, que registró un déficit equivalente al 15,4% de sus ingresos, producto de un fuerte crecimiento del gasto y una caída de recursos vinculados, entre otros factores, a las regalías petroleras.
En este contexto, el informe de PwC Argentina muestra un mapa fiscal provincial marcado por fuertes diferencias. Mientras gran parte de las jurisdicciones enfrentó un deterioro de sus cuentas, Santiago del Estero logró ampliar su superávit y cerrar 2025 con uno de los mejores desempeños fiscales del país.



