El nuevo esquema de subsidios energéticos prioriza al NOA y corrige desigualdades
El NOA tendrá un bloque diferencial por el calor extremo.

La reconfiguración del sistema de subsidios energéticos que impulsa el Gobierno nacional introduce un cambio clave en favor del Noroeste Argentino (NOA), al reconocer de manera explícita las condiciones climáticas extremas y las históricas asimetrías en el acceso a servicios básicos que enfrenta la región.
Si bien el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) entrará en vigencia recién en febrero de 2026, tras una prórroga técnica anunciada por la Secretaría de Energía, la medida llega acompañada de una decisión central: la ampliación de los bloques de consumo eléctrico subsidiado para las provincias del NOA y el NEA, durante los meses de mayor demanda.
La iniciativa responde a los reclamos sostenidos por los gobiernos provinciales del Norte Grande y a los planteos realizados por entes reguladores y defensorías del pueblo, que advirtieron sobre el impacto social de aplicar criterios uniformes en un país con profundas diferencias climáticas.
Más consumo subsidiado para enfrentar el calor extremo
El nuevo esquema se apoya en criterios técnicos establecidos por la norma IRAM 11603, que clasifica al país según zonas bioambientales. A partir de este mapa, el Gobierno nacional definió un aumento de hasta el 83% en los topes de consumo eléctrico con subsidio para las regiones más cálidas durante el trimestre de verano (diciembre, enero y febrero).
En el caso del NOA, considerado zona “muy cálida”, el bloque mensual de consumo subsidiado se eleva de 300 a 550 kilovatios hora, una ampliación significativa que busca aliviar el impacto de las tarifas en hogares donde la electricidad no es un lujo, sino una necesidad básica para enfrentar temperaturas extremas.
Para las zonas clasificadas como “cálidas”, el tope se fija en 370 kWh mensuales, mientras que en el resto del país se mantiene el bloque tradicional de 300 kWh.
Equidad territorial y reconocimiento de la realidad del Norte
Desde el Gobierno nacional destacaron que el objetivo del nuevo esquema es introducir un criterio de equidad territorial, reconociendo que en gran parte del NOA la refrigeración eléctrica es indispensable debido a la falta de acceso a redes de gas natural y a las prolongadas olas de calor.
El rediseño del sistema busca así corregir una desigualdad estructural: mientras en otras regiones el consumo energético se asocia al confort, en el norte argentino está directamente ligado a la salud, la habitabilidad y la calidad de vida.
Con este cambio, el SEF se perfila como una herramienta que no solo ordena el gasto en subsidios, sino que también incorpora una mirada federal, atendiendo las particularidades climáticas y sociales del NOA dentro del mapa energético nacional.



